Rescate, sistema financiero, paro, empleo, salarios y reformas serán las palabras que ocuparán las noticias económicas en el recién inaugurado año 2013.
Siguiendo la estela de
José Antonio Sentís, echo mi cuarto a espadas sobre siete noticias que marcarán la actualidad en 2013, aunque nos quedaremos en el ámbito económico, aunque, eso sí, para el conjunto del globo.
La primera noticia se producirá el 31 de diciembre de 2013. Consiste en que
terminará el año sin que España haya solicitado un rescate para la financiación de su Estado. El famoso rescate, que muchos dicen que se producirá en el primer trimestre, otros en el primer semestre, considero que no tendrá lugar en ninguno de los meses de este año impar que estamos estrenando. La razón es doble. Por un lado, aunque la economía va a seguir decreciendo en el arranque del año, los últimos datos de ingresos están siendo buenos. Lo que, unido al hecho de que se empieza a tomar el control de las cuentas autonómicas y que, previsiblemente, cerraremos el año con un déficit por debajo del
7 por ciento, significa que España podrá decir que está comenzando a obtener resultados por su política fiscal. Este resultado no implicará una relajación de la política de austeridad. Al contrario, será una prueba de que es eficaz y de que hay que seguir por esa vía. Grecia es ya un ejemplo, al haber obtenido un
superávit primario en los 11 primeros meses del año pasado.
La segunda noticia está relacionada con la primera: España recurrirá de nuevo al crédito que le ha concedido Europa de 100.000 millones de euros, del que sólo hemos cogido por el momento 37.000. Las previsiones de
Oliver Wyman y del propio Gobierno de las cantidades que necesitará nuestro sistema financiero tienen un sesgo a la baja, porque prevén un crecimiento de los beneficios de las entidades que está fuera de la realidad. De modo que vaya esta segunda noticia como compensación parcial de la primera.
Tres: Subirán
el empleo y el paro. Parece contradictorio, pero no lo es en realidad. Subirá el paro, porque nos seguiremos deslizando por la dura y escarpada pendiente de la recesión. Los analistas cuentan con ello, y eso llevará automáticamente a una destrucción de empleo y una acumulación de nuevo paro. Entonces, ¿por qué hemos dicho que subirá el empleo? Porque lo hará. Es decir, comenzará a hacerlo. El ministro de Economía, Luis de Guindos, dice que esa buena noticia se producirá a lo largo del tercer trimestre. Lo malo es que el hecho de que suba entonces el empleo no quiere decir que baje el paro. Porque, a la primera noticia de que se recupera la contratación, muchos que han abandonado la búsqueda de trabajo la retomarán, convirtiéndose automáticamente en parados.
Cuatro. Las reformas del Gobierno empezarán a dar frutos. Será el caso, marcadamente, de la
reforma laboral. Que, aunque permitirá todavía una caída del empleo en la primera parte de 2013, tampoco será muy numerosa. Y será el caso de las otras reformas que ha empezado a tomar, y que empezará a adoptar, en 2013. Como consecuencia de todo ello, la economía española va a ser más competitiva y el sector exterior, que está ya dando buenas noticias, va a tener un efecto notable, especialmente en la segunda mitad de año, con una Europa adentrándose, tímidamente, en la recuperación.
Cinco: Los
sueldos bajan. Llevan haciéndolo tiempo, pero 2013 será más duro en este aspecto. Tiene la parte positiva de que puede mejorar nuestra competitividad y empleabilidad, pero tiene consecuencias negativas. El consumo va a seguir siendo bajo, aunque eso no es tan malo como pueda parecer: es parte de nuestro necesario ajuste al nivel de vida que nos corresponde. Lo peor es que, aunque seguiremos reduciendo nuestro endeudamiento, no vamos a aumentar el ahorro sino a reducirlo. Esta situación se agravará porque hemos decidido tener la energía más cara del mundo, gracias a las renovables.
Nos quedan dos noticias de 2013, que reservamos para los ganadores y
perdedores del año. Comenzaremos con estos últimos, que son dos países americanos y uno europeo. El europeo es
Francia. Está en una situación límite, sobre la que todo el mundo echa un velo para no alarmar, pero vamos a ver, una vez más, a Francia en una situación muy difícil bajo un gobierno socialista. Y veremos a Hollande liderando la austeridad y las reformas en Europa, con tal de no ver derrumbarse a su país. En América, uno de los perdedores es
Estados Unidos, que no logrará remontar como espera. Más, tras el aumento de impuestos aprobado por demócratas y republicanos. Y el otro es
Argentina, que está abocada al desastre.
Y siete: los
ganadores. Comenzaremos por el más habitual: Asia.
China moderará su crecimiento, pero seguirá creciendo a buen ritmo. Y
Corea del Sur, a la que se llama
el canario en la mina por ser indicador de por dónde va la economía global, está viendo cómo su PMI sube con fuerza y ya está en zona de expansión, 50,1 puntos. Y, por fin,
África. Varios países del África negra, especialmente algunos situados en el oriente del continente, mirando precisamente al Oceano Índico y a Asia, están entre los que se convertirán en las nuevas economías emergentes. Quienes estén interesados en seguir este tema, deberán seguir la serie escrita por
Ángel Martín Oro.