La “idolocracia” de Venezuela y el silencio de Latinoamérica
jueves 10 de enero de 2013, 00:45h
La comunidad internacional comienza a percatarse de la verdadera tesitura de la “democracia” venezolana. “Democracia” entre comillas, porque la convalecencia de su presidente Hugo Chávez, quien por orden constitucional debería jurar el cargo este jueves 10 de enero,-o de lo contrario debería hacerlo la cabeza del Parlamento-, ha puesto en evidencia el cariz dictatorial y castrista del país suramericano, o mejor dicho una “idolocracia”, ya que el régimen de Caracas se sostiene bajo los altares de su líder.
El Gobierno ha hecho caso omiso a su Carta Magna, sin el mínimo reparo de vulnerarla, aunque ello suponga aumentar el vacío de poder que hoy se vive en Venezuela, por más que la Fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz, insista en lo contrario. En otras palabras, el chavismo ha hecho literalmente lo que le ha dado la gana con la Constitución como si el país les perteneciera, sin darle explicación a un pueblo que vive al filo del precipicio institucional.
Si bien la situación de Venezuela resulta alarmante, más preocupa el silencio de la comunidad interamericana, tanto de la OEA como de la UNASUR y la ALBA, que han mirado hacia los lados como si lo que ocurre con su vecino no fuera asunto suyo, por aquello de la cuestión de la “soberanía”.
Es sabido que esto es un asunto delicado y que la poca información que ha proporcionado el Ejecutivo venezolano en torno a la enfermedad de Chávez ha contribuido al silencio regional. Sin embargo, la América Latina libre tiene el deber ético de abogar por los valores democráticos que dice defender, razón por la cual no puede seguir siendo cómplice con su mutismo de un Gobierno que abusa de su poder para retenerlo.
Resulta lamentable que los únicos síntomas de preocupación que se ponen de manifiesto en Latinoamérica, no son precisamente aquellos que encienden la alarma sobre la violación constitucional que se evidencia en Venezuela, sino la garantía de la perpetuidad de un régimen y su líder que resultan ser muy rentables para muchos intereses de la región.