El tan traído y tan llevado modelo de financiación autonómica no sólo ha conseguido que se unan comunidades contrapuestas como Valencia y Cataluña, sino que también ha abierto la brecha dentro del PSOE entre los dirigentes de las autonomías más pobres.
Los líderes socialistas de Castilla-La Mancha, Andalucía, Extremadura o Galicia han abierto un
debate interno en su partido, ya que, según ha advertido el portavoz del PSOE extremeño, Francisco Fuentes, "la publicación de las balanzas fiscales no puede convertirse en la base de la reforma del sistema de financiación".

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha corroborado este sábado en el Comité Federal de su formación la apertura de dicho debate en las filas socialistas, algo que según el líder del PSOE debe responder a los principios de corresponsabilidad, suficiencia financiera y cohesión.
Por su parte, José Blanco, secretario de Organización del PSOE, se ha lanzado a
quitar importancia al asunto y ha desmentido que durante el Comité Federal se haya producido un debate sobre la financiación autonómica. Blanco ha insistido en que se respetarán los "principios inspiradores" y ha anunciado que el Consejo de Política Fiscal y Financiero (CPFF) abordará la reforma.
El fondo de suficiencia, eje del debateEl punto más conflictivo de la revisión del sistema de financiación de las regiones españolas es el
fondo de suficiencia. Este fondo garantiza al cien por cien y a todas las Comunidades las competencias sobre bienestar tales como la Sanidad, la Educación o la Justicia. Sin embargo, el nuevo modelo propuesto por
Antoni Castells (PSOE), consejero catalán de Hacienda, y apoyado por
Gerardo Camps (PP), consejero valenciano de Economía, contempla que el fondo de suficiencia sólo sufrague las
competencias esenciales, dejando fuera algunas como Justicia o Vivienda.
Esta propuesta es inconcebible para Extremadura, Andalucía, Castilla-La Mancha o Galicia, que consideran fundamental que no se pierda el principio de solidaridad para la totalidad de los servicios.
El sistema federal alemán, modelo de la reformaEl
modelo que propone Cataluña se inspira en el
federal alemán y aboga por una solidaridad económica entre regiones, pero que no permite que las Comunidades más pobres reciban más dinero que las ricas, como pasa hasta el momento en España. "Nuestra propuesta de financiación no es en contra de nadie, sino mejor para nosotros", ha confirmado Castells.

Ante esta propuesta, la
Generalitat valenciana apoyó a un gobierno tan distante ideológicamente como es el
tripartito catalán. También el Gobierno de Baleares se ha situado al lado de esta iniciativa tras anunciar que las reuniones mantenidas hace un mes con Castells se debían a la creación de una "estrategia común" ante esta revisión económica.
Otro de los aspectos que las regiones "ricas" pretenden es que se tenga en cuenta la
población, corregida por la inmigración, y el
nivel de precios a la hora de analizar el nivel de gasto de cada Comunidad. Cataluña o Valencia han sido muy críticas con el desfase en el cómputo de la población, ya que hasta el momento se usa el padrón de 1999, lo que discrimina a las zonas con mayor aumento de habitantes.
Por contra, las autonomías "pobres" ven peligrar el presupuesto de sus administraciones, que en muchas ocasiones supera al de otras comunidades con mayor riqueza. Por ello, los dirigentes socialistas de Extremadura, Andalucía, Castilla-La Mancha o Andalucía no están dispuestos a aceptar la pérdida de recursos económicos.
Todo parece indicar que una vez que se
publiquen las balanzas fiscales de las comunidades autónomas en los próximos meses, como prometió Zapatero a CiU durante las negociaciones para su investidura, la lucha entre regiones por conseguir un presupuesto más elevado estará liderada por Baleares, Valencia y Cataluña, que reciben menos recursos por habitante, y que tendrán que hacer frente a las pretensiones de Castilla La-Mancha, Extremadura, Castilla y León o Galicia, cuyos recursos por habitante son más elevados.