Encarcelada durante 7 años
Florence Cassez ya está en Francia y pone fin a su calvario mexicano
jueves 24 de enero de 2013, 16:59h
Florence Cassez ha llegado al aeropuerto Roissy de París a bordo de un avión de Air France poco antes de las 14:00 horas, según informan los medios galos. La mujer ha viajado acompañada por sus padres y su abogado y ha sido recibida por el ministro de Exteriores, Laurent Fabius. "He soñado 10.000 veces con este momento y me despertaba llorando", ha relatado Cassez en sus primeras declaraciones a los medios en el aeropuerto. Según ha dicho, en ocasiones anteriores pensó que la liberarían, pero "cada vez lo creía menos".
La francesa Florence Cassez, presa en México desde hace siete años, llegó hoy al aeropuerto parisino de Charles de Gaulle hacia las 12.40 horas GMT, procedente de Ciudad de México, tras su puesta en libertad.
En la pista del aeropuerto la recibieron, entre otras personas, su madre, Charlotte Cassez, y el ministro francés de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius, quien expresó antes de su llegada la "alegría" del Gobierno y del país por el retorno de la francesa.
Las televisiones francesas ofrecieron imágenes de Cassez después de descender por la escalerilla del avión, donde se pudo ver a la francesa del brazo del ministro Fabius, que la acompañó hasta un autobús, donde se sentó junto a su madre.
Florence Cassez, de 38 años, con una cazadora oscura y pantalones vaqueros y muy sonriente, fue trasladada nada más descender del avión hasta un pabellón oficial próximo para tener un primer contacto con los medios de comunicación.
Cassez, novia del supuesto líder de la banda de secuestradores Los Zodíaco, Israel Vallarta, fue detenida en diciembre de 2005 en México y sentenciada en un principio a 96 años de prisión, que después se rebajaron a 60.
La decisión de ponerla en libertad, tomada el miércoles, fue aprobada por mayoría de votos por la Sala Primera de la Suprema Corte, que modificó un proyecto original de resolución que pedía la devolución del expediente a un tribunal penal por las irregularidades registradas durante el proceso judicial.
El caso de la francesa había enturbiado las relaciones entre México y Francia, especialmente desde que en marzo de 2010 la justicia mexicana redujo su condena a 60 años, pero no la puso en libertad.
El entonces presidente francés, Nicolás Sarkozy, describió a Cassez como una víctima inocente del sistema judicial mexicano y demandó que fuera trasladada a Francia por razones humanitarias.
Pero su homólogo mexicano entonces, Felipe Calderón, se posicionó claramente en contra de esa maniobra y describió a la francesa como "una mujer que formaba parte de una peligrosísima banda de delincuentes dedicados a secuestrar mexicanos, que mutilaban a sus víctimas, que amenazaban a sus familias".
"Nicolas Sarkozy me salvó la vida. Después llegó Hollande. Les debo mucho a ambos", resumió Cassez.
Con Sarkozy y Calderón fuera del poder, reemplazados por Enrique Peña Nieto y Hollande, respectivamente, se espera que Francia y México entierren el desencuentro diplomático e inicien una nueva fase de relaciones.
"Hoy podemos decir que entre Francia y México se dan las mejores relaciones que se pueden tener", destacó el jefe del Estado francés tras la liberación de Cassez, a quien recibirá mañana en el Palacio del Elíseo.