10.15h: EXCLUSIVA DE “EL IMPARCIAL”
En el interior del Cuartel de la Montaña: tensa espera
domingo 27 de abril de 2008, 14:15h
Los acontecimientos en este cuartel se iniciaron poco después de los gravísimos incidentes del Palacio Real. Cuando las tropas francesas comenzaron a cañonear a los civiles, un numeroso grupo se desplazó hacia el norte, por la Corredera de San Pablo, calle Hileras, calle ancha de San Bernardo y calle San Andrés, hacia el Parque de artillería. Uno de estos grupos de ciudadanos solicitó la ayuda del capitán Pedro Velarde, que se encontraba en la Junta Superior Económica de Artillería. Desde allí se trasladaron al cuartel de Voluntarios del Estado donde Velarde intentó que otros militares se sumasen al alzamiento contra los franceses, negándose el Marqués de Palacio. Sin embargo, permitió que una compañía mandada por el capitán Goicoechea y los tenientes Ontoria y Ruiz, se pusiera a las órdenes de Velarde.
Esta pequeña fuerza y un grupo de voluntarios civiles se trasladaron al Parque de Artillería inmediato al Palacio de los Duques de Monteleón donde ya se había congregado un numeroso grupo de ciudadanos pidiendo armas. Allí se encontraba al mando el capitán Luis Daoiz quien armó a los paisanos y se preparó para la defensa, después de haber reducido y encerrado en las cuadras a un regimiento francés, con 75 hombres, que se encontraba allí acuartelado.
En estos momentos hay unas 200 personas en el interior del cuartel entre civiles y militares. Lo cierto es que la defensa parece muy compleja ya que no se trata de un único edificio sino de un conjunto, unidos por una tapia. Al sur limita con la calle de San Miguel y San José; al oeste con la calle Ancha de San Bernardo; al Norte con los descampados de los Pozos de la Nieve; y al Este por la calle de San Andrés. Demasiada superficie para tan pocas fuerzas.
El capitán Daoiz ha distribuido sus fuerzas de manera que ha situado tres cañones de a 8 en al patio; y cuatro del mismo calibre en las bocacalles para cubrir la Ronda y la calle San Miguel y San José; otras dos piezas se han situado de reserva en la entrada principal.
Hace unos minutos, un pequeño destacamento francés ha pedido refugio en el cuartel, pero el capitán Goicoechea ha ordenado disparar y ha sido puesta en fuga con algunas bajas. Nos informan que tras este incidente, un batallón de Westfalia sube por la calle de Fuencarral dispuesto a sofocar el levantamiento.