La visita del FMI a nuestro país no será ni mucho menos la última, en relación con el europréstamo. La próxima tendrá lugar a lo largo del segundo trimestre del año. Probablemente a finales de abril.
El FMI ha explicado en una
nota cuál es su visión de la situación en el mercado financiero español. En conjunto, la institución multilateral considera que el programa de reformas está “encauzado” por lo que se refiere a la reestructuración de los bancos infracapitalizados, ya que se ha alcanzado “un nivel avanzado”.
Varias reformas “clave” del sector financiero ya se han adoptado, o están concebidas, a la espera de implantarse. De hecho, dice, “el grueso de todas las medidas del programa se ha completado ya”. Ahora bien, la reforma financiera está lejos de haberse completado. El gobierno tiene que mantener “el impulso” de las reformas, y estar “vigilante”, ya que “los riesgos de la economía y, por tanto, los del sector financiero, siguen siendo elevados”, ya que España está pasando por “un proceso difícil de ajuste fiscal y exterior”.
El enderezamiento de los balances de los bancos lleva buen camino, dice el FMI, aunque todavía debe completarse. Y debe hacerlo sin que suponga nuevas cargas sobre los contribuyentes. Este camino sólo se completará con el apoyo de la Sareb, pero la institución alerta de que ellos no ven un plan actualizado y amplio a largo plazo.
Por lo que se refiere a las cajas de ahorros, la labor del gobierno no se ha completado. Tiene que la normativa tiene los incentivos efectivos para que éstas “se deshagan gradualmente” de sus acciones de bancos comerciales.
Hay un elemento que queda pendiente, y es el traspaso, o más bien la comunicación (acción de poner en común) de la supervisión bancaria. El FMI anima al gobierno español a que facilite la transferencia parcial de los poderes de supervisión, pero tiene un problema: Quitando una treintena de supervisores españoles, el resto de los interesados está tomando cursos intensivos de inglés.
Por último, el FMI no ha querido dejar de lado un asunto muy polémico, pero de gran relevancia económica, o social, que viene a ser lo mismo: Los desahucios. La institución dice que da la bienvenida “al plan del Gobierno de mejorar la protección de los deudores hipotecarios más vulnerables, manteniendo a su vez la disciplina crediticia, que históricamente ha sido muy fuerte”.