Escalada atómica
Israel prepara submarinos nucleares para disuadir a Irán
domingo 27 de abril de 2008, 19:50h
Sin embargo, los Delfín no tienen capacidad para transportar misiles de largo alcance, por lo que tendrían que desplegarse en el golfo Pérsico, un mar que, si obviamos el canal de Suez, controlado por Egipto, se encuentra a más de un mes de recorrido desde las costas israelíes mediterráneas.
Actualmente Israel cuenta con tres submarinos Delfín y dos más que han sido encargados a Howaldtswerke-Deutsche Werft, una división de construcción de buques civiles y militares propiedad de ThyssenKrupp. Se trata de una versión modificada desarrollada especialmente para la Marina israelí en el marco de la cooperación germano-israelí.
La cuestión de los submarinos es objeto del más férreo secreto, ya que se cree que pueden transportar misiles con ojivas nucleares. Los analistas creen que los Delfín son las armas de "segundo ataque" de Israel, un concepto heredado de la Guerra Fría y la doctrina de Destrucción Mutua Asegurada por el que un país busca garantizar la destrucción de su rival incluso después de que su propio territorio ha sido arrasado. Una "plataforma" nuclear en el mar supuestamente es la mejor garantía para lograr este objetivo.
Irán, sin embargo, niega estar intentado hacerse con armamento nuclear y los expertos independientes creen que está a años de distancia de tener tal capacidad. Otros, en cambio, consideran que la adquisición de submarinos por parte de Israel podría formar parte de una estrategia para frustrar la amenaza que supondría una República Islámica nuclear.
Al estar tan vinculados al Mediterráneo, los analistas señalan que los Delfín israelíes podrían presentar una amenaza de "segundo ataque" contra Irán sólo si transportan misiles nucleares capaces de dar en el blanco a distancias de hasta 1.500 kilómetros.
Elementos de disuasión nunca usados
Lee Willett, del Real Instituto de Servicios Unidos para Estudios de Defensa y Seguridad, destacó que los Delfín no cuentan con tubos verticales como los usados por los grandes submarinos occidentales y soviéticos capaces de lanzar misiles intercontinentales.
Las pruebas de la Guerra Fría mostraron que las ojivas nucleares son demasiado pesadas para ser transportadas en misiles a larga distancia, así que Israel sólo podría atacar a Irán con ojivas convencionales si éstas son lanzadas desde el golfo Pérsico, explicó.
En ese caso, indicó Willett, el Delfín delataría de inmediato su presencia y su situación de falta de apoyo probablemente lo condenaría a ser destruido por las fuerzas iraníes supervivientes al ataque.
"El objeto de un elemento de disuasión es que nunca sea usado," afirmó Willett. "Al diseñar los Delfín como una plataforma de segundo ataque, imagino que los israelíes estaban pensando que 'no es ideal, pero es lo mejor que tenemos'", agregó.
Israel mantiene su programa de armas nucleares en secreto con una "ambigüedad" calculada, ya que se presenta como una protección ante los enemigos regionales, aunque que elude el tipo de provocación que podría generar una carrera armamentística.