Crónica económica
Los inversores valoran la nueva transición española
viernes 08 de febrero de 2013, 21:35h
El Instituto de Empresa ha invitado, entre otros, a Carlos Espinosa de los Monteros, Emilio Lamo de Espinosa y Jaime García Legaz, secretario de Estado de Comercio. Espinosa de los Monteros ha vuelto a exponer cual es la estrategia actual de promoción de la imagen de España.
Nuestro país debe asociarse a la idea de tradición y modernidad. La primera porque recoge el acervo de una cultura antigua y rica, y la segunda para que los tópicos no nos devoren. Solidez y solidaridad. La primera para contrarrestar la imagen de un país que se cae a pedazos por la crisis económica y política, haciendo ver que somos una potencia europea. Y la segunda porque es real y transmite una imagen cálida y de nuevo sólida al exterior. Y, asimismo, una imagen de colaboración entre los ámbitos público y privado en un país del que se dice que prevalecen las tendencias cainitas.
La penúltima idea o, más bien, el penúltimo mensaje es el de la flexibilidad, “que está adquiriendo una importancia creciente en el mundo”. Es normal, porque vivimos un momento de crisis y transformación. En un contexto así, la flexibilidad es un valor en alza. Es algo, por cierto, de lo que carece Francia, que es como un tren que se dirige a una enorme piedra en medio de las vías.
Carlos Espinosa de los Monteros sacó a relucir el ejemplo histórico de la Transición, ese paso de la dictadura a la democracia que mereció reconocimiento global, a pesar de que cada vez está siendo más cuestionada. Y enlazó ese período con el actual, ya que estamos empezando a introducir algunos cambios.
Es entonces cuando Espinosa de los Monteros contó a los asistentes que recientemente estuvo reunido con varios inversores en Londres, entre los que mencionó a Goldman Sachs. En ese contexto, le transmitieron la idea de que “Mario Monti tiene una imagen excelente de ser un hombre reformista. Pero lo cierto es que no ha reformado nada. Francia no ha reformado nada. Grecia ha comenzado varias reformas, pero las han paralizado. El único país que ha iniciado verdaderas reformas, aunque consideran que de forma parcial y tardía, es España”.
Jaime García Legaz, por su parte, ha insistido en el mensaje que lleva repitiendo últimamente, que habla de la recuperación de la competitividad de nuestra economía, y de la mano de ella de la contribución del sector exterior e incluso la capacidad de financiación frente al exterior que está adquiriendo. En este sentido, García Legaz ha declarado que estamos viendo “el mejor comportamiento de la cuota exportadora de los últimos años”, y ha adelantado que la tasa de cobertura (es decir, la parte de las importaciones que se paga con el volumen de las importaciones) está superando el 90 por ciento en los últimos meses.
“Lo que tenía pendiente España es la internacionalización de la economía a nivel global”, ha señalado el secretario de Estado, antes de añadir que, en nuestro país, “las empresas que exportan lo hacen bien. Lo que ocurre es que tenemos pocas empresas que lo hagan, comparativamente. Tenemos que ampliar la base de exportación, que en 2012 creció un 12 por ciento”.
Hay varias razones que explican esa carencia. Una de ellas es que “acumulamos doce años de crecimiento acelerado de la demanda interna. Prácticamente cualquier empresa que se montase en España ganaba dinero. De modo que nuestras empresas no tenían una cultura de la internacionalización”. A ello hay que añadir una mano de obra con faltas en su formación, como los idiomas, entre otros.
Por último, García Legaz ha apuntado una idea muy cierta: “Al igual que en 2007 crecíamos un 3,5 por ciento pero habíamos acumulado muchos desequilibrios, en 2013 seguimos en recesión, pero estamos a las puertas de la vuelta al crecimiento”.