Contra los desahucios, ¿cantidad o calidad?
Javier Cámara
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javiercamaraelimparciales/12/12/24
jueves 14 de febrero de 2013, 19:52h
Parece una buena noticia que finalmente todos los partidos del Congreso hayan votado a favor de la admisión a trámite de la iniciativa legislativa popular que pide la dación en pago universal y retroactiva, la moratoria de todos los desahucios y la promoción del alquiler social. Se considera de justicia dadas las actuales circunstancias económicas y sociales y así se ha entendido.
Indudable resulta el éxito de los activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, que con insistencia y a golpe de argumento aplastante, pero razonado, han hecho que un problema de gran importancia y gravedad no haya pasado inadvertido. Aunque seguro que también ha calado en el ánimo de los parlamentarios, aunque lo nieguen, los recientes casos de suicidios de personas que, supuestamente, decidieron acabar con sus vidas ante una situación desesperada y sin marcha atrás. Todavía por dilucidar la relación causa-efecto, las informaciones al respecto hieren el alma.
Lo que no acabo de entender es atribuir el premio de la admisión a trámite de la iniciativa legislativa popular al hecho de que se presentara con 1,4 millones de firmas. No es poca cosa, es verdad, pero ¿es lo que más ha pesado? ¿Eso es democracia, como han querido vendernos? No creo tanto en la cantidad como en la calidad y no creo tampoco que esto sea un ejemplo de democracia. Si así fuera, deberían haberse aceptado muchas iniciativas cursadas con parecido o superior número de signaturas.
Además, quiero pensar que la democracia participativa es otra cosa porque, si no, seríamos tontos al no hacer un uso más práctico y habitual de ella. Así, ¿cuántas firmas creen que se conseguirían en toda España en una ILP que abogara por la ilegalización de Bildu o Sortu? ¿Qué cantidad de rúbricas estiman que se plasmarían en un texto que pidiera una rebaja de impuestos? ¿Por qué no suscribimos una iniciativa ciudadana para que toda la sanidad y toda la educación y toda la administración de justicia sea gratuita? ¿Cuántos millones de rúbricas tendría una proposición que sugiriera, por ejemplo, un descuento del 95% en carburantes? ¿Se imaginan a los parlamentarios votando una propuesta de estas características presentada con 22 millones de firmas contra los beneficios y jubilaciones de los diputados? Por pedir…
Y digo yo: Qué más dan 1,4 millones de firmas que 7, ¿lo importante no es lo sensato y lo conveniente de la iniciativa? ¿No habría sido igual de aceptable con 500.000? ¿En qué acabará al final la propuesta? ¿Podemos confundir las reclamaciones populares con una amnistía hipotecaria?
Asunto complicado, al margen del número de firmas, que ha de estudiarse con cuidado para no causar agravios comparativos. En mal lugar quedaría una justicia que beneficiara al que no cumple un contrato y penalizara al que paga. Mal precedente. Del mismo modo, no todo el que no puede pagar una hipoteca es un descerebrado que se metió donde no podía. Como se suele decir, pagan justos por pecadores. Con los desahucios, ayudas sí, pero regalos no.
Ahora, habrá que esperar qué texto final se aprueba conocido que el PP se había mostrado siempre completamente contrario a la dación en pago universal y con carácter retroactivo. Me da que habrá ayudas, pero en este punto no.
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Periodista
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javiercamaraelimparciales/12/12/24
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