La verdad sobre el caso Bankia
sábado 16 de febrero de 2013, 00:16h
En la entidad Bankia se suman varios de los factores menos brillantes de la reciente historia financiera española. Por un lado, la tendencia de muchas cajas de ahorros, aunque no de todas, de actuar secuestradas por los criterios políticos, y no puramente profesionales. En otras palabras, han sido utilizadas para generar y maximizar rentas de poder, que no eficiencia económicas. Por otro lado, la ola de crédito sin respaldo, orquestado por el Banco Central Europeo, que en España se plasmó en un boom inmobiliario insostenible. En este aspecto tienen una grave responsabilidad los gestores de las principales cajas fusionadas, Miguel Blesa y José Luis Olivas. Y aún por otro lado, una actuación por parte del Banco de España intervencionista y politizada, bajo la desafortunada guía de Miguel Ángel Fernández Ordóñez. El resultado de todo ello, agrandado por la suma de siete cajas de ahorros, es una entidad que ha sufrido importantes pérdidas patrimoniales, y que deberá pasar por un doloroso proceso de ajuste en su tamaño.
Esa compleja travesía no ha estado exenta de lo que en un principio parecen irregularidades, que podrían llegar a ser muy graves, y que ahora está investigando la Audiencia Nacional. En este contexto han testificado ante el juez, entre otros, el anterior gobernador del Banco de España, y su sucesor, actualmente en el cargo. Luis María Linde ha desvelado que la institución investiga la contabilidad de Bankia, en la cual ha hallado indicios de “descuadres”.
Así como Fernández Ordóñez ha mostrado que no tenía confianza en la capacidad de gestión de Rodrigo Rato por no tener experiencia en este mercado, Luis María Linde no confía en los planes de reestructuración del actual presidente, José Ignacio Goirigolzarri. Si bien éste sí tiene una acreditada carrera en el mundo financiero, Linde entiende que todavía no está gestionando Bankia como una entidad en crisis.
Por la cantidad de los fondos públicos comprometidos con la entidad, que alcanzan los 19.000 millones de euros, por el tamaño de la entidad y el número de trabajadores, y por la importante presencia en el mercado, es fundamental que de la instrucción de este caso en la Audiencia Nacional emerja la verdad sobre el caso Bankia. Nos jugamos, además, la credibilidad del sistema financiero. No debemos temer que nos encontremos con decisiones erróneas y graves, pues sus consecuencias son ya insoslayables, y su ejemplo nos debe iluminar para evitar viejos errores.