La victoria de Francia en Malí
lunes 18 de febrero de 2013, 07:41h
El ministro de Exteriores francés, Laurent Fabius, aseguraba recientemente que, si todo va según lo previsto, sus tropas destacadas en Malí comenzarán en marzo su retirada para dejar paso al contingente multinacional africano. Fabius añadía que Francia no tiene intención alguna de permanecer en el país, con la intención de disipar cualquier sospecha de tutela sobre el país del Sahel.
Inicialmente, los más pesimistas vaticinaron el riesgo de una nueva Indochina para Francia, esta vez en Africa. No ha sido así. Afortunadamente para todos. París ha llevado a cabo de manera ejemplar una intervención bien planeada y mejor ejecutada, con la consecución de los objetivos militares previamente fijados a plena satisfacción. Más allá de sus intereses económicos en el país -por lo demás, perfectamente legítimos-, la acción en Malí ha reforzado la imagen de Francia como país en el plano internacional.
Pero además, ha prestado un importante servicio a la seguridad global demostrando que se puede vencer al islamismo radical armado. Las bravatas de Al Qaeda han quedado precisamente en eso, bravatas. Y dado el caldo de cultivo que es actualmente el Sahel para el terrorismo islámico, que Francia haya podido ponerle coto es algo que el resto de países debe agradecer.