Cuba: unas reformas a paso de tortuga
sábado 23 de febrero de 2013, 00:27h
El régimen cubano sigue intentado dar avances en su proceso de “actualización socialista”, el cual a casi dos años de su puesta en marcha, sigue al ritmo meditado de una tortuga fuera del agua. Y es que pese a permitir al “cuentapropismo”, la compraventa y el alquiler de inmuebles o la reciente ampliación de créditos al sector privado, la Isla sigue sin dar los pasos definitivos para que las reformas se vean materializadas, tanto por la negativa a renovar su estructura política como por miedo a que un “desmelene” macroeconómico termine por sentenciar 50 años de dictadura.
El “raulismo”, quizá por la sombra que aún ejerce Fidel Castro en el politburó galeno, no termina por ejecutar los pasos que tiene que dar para que los cambios en materia económica que demanda el país caribeño comiencen a dar frutos, más allá del destino de su principal benefactor, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, o por el histórico embargo estadounidense, al que el régimen le ha achacado todos los males y no una cuota de su fracasa gestión.
El país se debate entre mantener el control rancio del sistema financiero a fin de perpetuarse en el poder o abrirse paso a una economía mixta. Lamentablemente el proceso de flexibilización del que presume el régimen, no es compatible con la realidad de la Isla, que necesita acciones más contundentes que las medidas a “cuenta gotas” que ha impulsado el Gobierno de La Habana, si quiere cumplir sus aspiraciones de entrar en la senda de la competitividad latinoamericana.
Un camino que a Cuba le queda a kilómetros de distancia, mientras continúe aferrada a los paradigmas del pasado y no de cabida a una actualización en toda regla.