san pedro sula
Destituyen al jefe de la prisión donde murieron 9 reos
lunes 28 de abril de 2008, 16:51h
El ministro de Seguridad, Jorge Rodas, ha dicho a los periodistas que el director del centro penal, Nasir López, ha sido destituido y que una comisión investigadora tiene un plazo de 72 horas para que informe sobre la matanza que dejó el pasado domingo nueve reos muertos y dos heridos.
Según informes preliminares, el recluso Johnny Antonio Jiménez pudo haber iniciado la reyerta al atacar con un arma de fuego a Roberto Contreras, un reconocido delincuente apodado "Chele volqueta".
Jiménez alega que mató a Contreras en defensa propia, aunque no ha querido precisar detalles sobre cómo se desencadenó la pelea a puñaladas entre los otros reos.
Ocho de los presos murieron en un pasillo del presidio donde se registró la riña, mientras que Contreras falleció en un hospital de San Pedro Sula, la segunda ciudad más importante de Honduras.
El ministro de Seguridad indicó que se investigará cómo es que entre los reos había un arma de fuego y otras corto punzantes, aunque no es ninguna novedad que en las cárceles hondureñas circulen esta clase de elementos.
Rodas también indicó que la Secretaría de Seguridad busca mecanismos para que se regule el uso de teléfonos móviles en los presidios porque delincuentes comunes están dirigiendo acciones delictivas, como la extorsión.
Los reos llaman por teléfono a comerciantes o cualquier persona que ellos saben que tiene dinero y las comienzan a extorsionar diciéndoles que si no les depositan una determinada cantidad de dinero, los mandarán a matar.
En otros casos, los reos, al no poder recibir el dinero en efectivo, piden que el equivalente se lo transfieran a través del valor que tienen tarjetas de prepago de teléfonos móviles.
El alto funcionario le recomendó a los hondureños que estén siendo extorsionados por delincuentes a través de llamadas telefónicas por aparatos móviles que hagan la denuncia a las autoridades porque en muchos casos es factible identificarlos.
Rodas recordó que la red de centros penales del país es obsoleta y que hay presidios que datan de los tiempos de la colonia.
Uno de los principales problemas de las cárceles de Honduras es el hacinamiento y la mora del poder judicial, con más del 70 por ciento de los reos sin recibir condena.
La Penitenciaría Nacional, que está situada a unos 25 kilómetros al norte de Tegucigalpa, en teoría es la cárcel de máxima seguridad del país, aunque en 2006 y 2007 se registraron más de 30 asesinatos de reos por año.
En mayo de 2004, unos 107 reos murieron quemados en un incendio en el presidio de San Pedro Sula, al parecer por un recalentamiento en el sistema eléctrico.
Otra matanza de reos se registró en abril de 2003 en la Granja Penal de El Porvenir, cercana a la caribeña ciudad de La Ceiba, donde murieron 68 reos, algunos quemados en una celda y otros asesinados con armas blancas y de fuego.