La cautela de Estados Unidos en Siria
sábado 02 de marzo de 2013, 00:55h
El nuevo secretario de Estado estadounidense, John Kerry, anunciaba ayer en Roma con motivo de la Reunión de Amigos de Siria en la capital italiana que Estados Unidos donaría 60 millones de dólares a la Coalición Nacional de Fuerzas Opositoras y de la Revolución Siria -CNFORS-. Dinero, no armas. La administración Obama se posiciona así públicamente en contra de Bashir al Assad, pero de un modo tan prudente como atinado. No en vano, Rusia está detrás del líder sirio, por lo que tanto Washington como Moscú deben medir bien sus pasos.
Por otra parte, no hay una sola oposición a Bashar al Assad, sino varias facciones diferenciadas y no siempre coincidentes. De ahí las reticencias del resto de socios occidentales a la hora de entregar armas a la oposición siria, como pide la CNFORS. Y es que sigue sin estar del todo claro tanto a quién irían a parar como contra quién se emplearía.
A este respecto, conviene señalar que si bien las reiteradas violaciones de los derechos humanos perpetradas por los leales a al Assad no pueden quedar impunes, tampoco han de hacerlo algunas actuaciones llevadas a cabo por las milicias opositoras, exactamente igual de reprobables. Por eso, si la oposición siria quiere ganarse la credibilidad de la comunidad internacional debe erradicar determinadas conductas, esas que les equiparan a la tiranía a la cual combaten.