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Argentina: la República ya es un despojo

Enrique Aguilar
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enrique_aguilarucaeduar/15/15/19/23
jueves 07 de marzo de 2013, 20:30h
En su extenuante mensaje (de tres horas y media de duración) con motivo de la apertura del período de sesiones ordinarias del Congreso, la presidenta argentina anunció lo que será su próximo paso en el proceso de destrucción paulatina de nuestro régimen republicano. La emprenderá ahora contra el Poder Judicial, último bastión que le queda por asaltar para hacer realidad una aspiración que ya resulta imposible de encubrir: la de encarnar, en su sola persona, la suma del poder público mediante la emancipación total de la autoridad ejecutiva.

Es la lógica propia de un gobierno que nos condena a vivir en estado de excepción al desbordar a diario los límites constitucionales. Lo había adelantado la Procuradora General de la Nación al afirmar, en el marco de una entrevista, que “la Justicia actual es ilegítima, corporativa oscurantista y de lobbies aceitados”. En verdad, tanto estas declaraciones como los dichos de la presidenta y su propuesta de “democratizar” la justicia mediante (entre otras cosas) la elección popular de los miembros del Consejo de la Magistratura (órgano que propone y remueve a los magistrados), resultan cuando menos sorprendentes teniendo en cuenta que aproximadamente el sesenta por ciento de los jueces en actividad fueron designados durante una década de gobierno kirchnerista, empezando por los integrantes de la Corte Suprema, cuya composición actual es fruto de la determinación que en su momento tuviera Néstor Kirchner de poner fin a la “mayoría automática” que acompañara al ex presidente Menem.

¿Acaso quiere la presidenta recurrir de nuevo a artilugios prohijados en esos años noventa que ella tanto ha demonizado? ¿Quiere tal vez contar, ella también, con su propia “mayoría automática” en el máximo tribunal? ¿Avala la presidenta que se diga que la Justicia actual es “ilegítima”? Y si así fuera, ¿por qué no lo denunció antes? ¿Será porque recientemente tropezó con algunas sentencias que obstaculizaron sus planes hegemónicos? ¿Y qué decir de los jueces que, durante su gobierno, le fueron sumisos o cedieron a sus presiones para terminar desestimando serias denuncias de corrupción y grandes negociados.

Estos y otros interrogantes despierta el mentado proyecto de “democratizar” la justicia. A estas alturas, no deberíamos sorprendernos.

Enrique Aguilar

Politólogo

ENRIQUE AGUILAR es director del Instituto de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica Argentina

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