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Elecciones el 14 de abril

Maduro y Capriles arrancan con sus candidaturas la campaña venezolana extraoficial

lunes 11 de marzo de 2013, 10:54h
Aunque la campaña electoral oficial durará sólo diez días antes de que los venezolanos acudan a la urnas el próximo 14 de abril para elegir al sucesor en la presidencia del fallecido Hugo Chávez, Maduro y Capriles han arrancado la campaña real este lunes con la presentación de sus candidaturas.
Los candidatos del oficialismo, Nicolás Maduro, y de la oposición, Henrique Capriles, ya calientan con insultos y acusaciones la campaña para las elecciones del 14 de abril antes incluso de que ésta comience.

Capriles oficializó este lunes su candidatura como aspirante de unidad de la oposición acusando a Maduro de mentir sobre lo que realmente le ocurrió al mandatario Hugo Chávez, fallecido el pasado martes, y de usar el dolor del pueblo en su beneficio, a lo que respondió de manera inmediata el también "presidente encargado" de Venezuela.

Maduro tildó de "irresponsable" y "fascista" a Capriles y aseguró que la familia de Chávez se reserva "todas las acciones judiciales para defender el honor del comandante".

"Todo esto que está pasando, todo esto estaba fríamente calculado, cuándo iban a hacer las elecciones, cronograma de todo lo que era el proceso electoral...", dijo Capriles en una alocución en la que no aceptó preguntas.

Acusó a Maduro de recibir "cursos de actuación en Cuba" y se preguntó si "serán sinceras esas lágrimas" por la muerte de Chávez el pasado martes, tras más de 20 meses de lucha contra el cáncer. "Nicolás le mintió a este país durante los últimos meses", indicó, acusándole de "jugar con la esperanza" de los venezolanos y de llevar semanas en campaña.

PIE DE FOTO


"Quién sabe cuando murió el presidente Chávez", agregó, al recordar que hace unos días el hasta el viernes vicepresidente aseguró que había mantenido una reunión de trabajo de más de cinco horas con el fallecido gobernante.

"Miren cómo arrancan, abusando del poder, violando la constitución", afirmó en alusión a la decisión del Tribunal Supremo de avalar que Maduro pueda presentarse a las elecciones como "presidente encargado", pese a que el vicepresidente -cargo que tenía hasta el viernes- no puede presentar su candidatura constitucionalmente.

El presidente encargado de Venezuela, Nicolás Maduro, presentó también este lunes ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) su candidatura para los comicios del próximo 14 de abril, arropado por miles de seguidores del chavismo. Maduro, vestido con una chaqueta con el tricolor de la bandera venezolana, arribó a la sede del órgano electoral, en el centro de Caracas, en un autobús y entre gritos de "Con Chávez y Maduro el pueblo está seguro".

El hasta hace una semana vicepresidente replicó que las palabras de Capriles fueron "una grave irresponsabilidad histórica" que ha marcado "el día de hoy como el día del hundimiento total de este personaje triste que no puede disimular en sus ojos la derrota".

"Es un actor, hoy se le cae la máscara y se le ve el rostro nauseabundo de fascista que es, y no exagero ni una sola palabra de las que estoy diciendo, su objetivo es provocar al pueblo de Venezuela", señaló.

Maduro insistió en que Capriles quiere que "el pueblo de Venezuela se salga del cauce y se vaya por los caminos de la violencia a buscar justicia para su comandante Hugo Chávez", con el supuesto objetivo de que en ese escenario encuentre la excusa para dejar la contienda electoral.

Dijo que Capriles quiere manchar con "violencia, sangre y muerte" de venezolanos la victoria "cantada para el comandante Chávez" en las elecciones del 14 de abril.

"Por Dios, compatriotas, no caigamos en esta provocación. Se lo pido a nombre de nuestro jefe redentor. No es la hora de la violencia ni de la venganza ni del odio, es la hora del amor", dijo, para llamar después "a todo el pueblo a repudiarlo, a rechazarlo".

"Es una declaración de guerra y si ellos nos quieren llevar a la guerra se la vamos a ganar con la paz", afirmó. Maduro indicó que esa fue "la declaración mas infame e irresponsable que podía hacer en esta hora de dolor" Capriles, y la "la expresión más grave que se pueda decir sobre la memoria pura, cristalina, del comandante Hugo Chávez".

"Quisimos salir inmediatamente porque sabemos lo que está cruzando la patria, sabemos (que) se mueve la ola de indignación y nosotros somos responsable porque somos los encargados de la paz de esta República", afirmó.

Chávez será el protagonista
Hugo Chávez ha muerto pero Venezuela se aboca a unas elecciones en las que el hombre que gobernó el país desde 1999 y hasta el pasado martes, aún sin estar presente, será el protagonista absoluto de las estrategias de campaña tanto del oficialismo como de la oposición.

Con el presidente encargado, Nicolás Maduro, y el gobernador de Miranda, Henrique Capriles, como candidatos definidos en el chavismo y el antichavismo, respectivamente, Venezuela ya cuenta los días hasta la cita electoral del 14 de abril, en la que se definirá un sucesor para Chávez en los terceros comicios en cinco meses que vive el país.

Las primeras elecciones sin Chávez en 14 años lo serán sin su presencia física, pero no sin su figura, según coincidieron en señalar analistas consultados por Efe, que ven en Maduro el candidato favorito y casi seguro ganador.

"En el momento de campaña Chávez no es solo un recuerdo, en el momento de campaña Chavez es un gran elector", indicó a Efe el director de la encuestadora Datanálisis, Luis Vicente León.

Las estrategia del oficialismo y de la oposición están marcadas de antemano. Para los primeros, el mensaje será el de la "memoria de Chávez" y la petición de respaldar la continuidad de su proyecto político con la legitimidad que le dio el difunto gobernante al ungirle como sucesor político.

Los segundos tratarán de desligar la figura de Maduro de la de Chávez confiados en poder sembrar la duda sobre su eficiencia como gobernante. Pero sin duda, con miles de venezolanos aún desfilando ante el féretro de Chavez, el factor anímico y la resaca de los funerales del presidente serán un condicionante insoslayable en cuanto ocurra en las elecciones.

"Esta es una batalla entre lo divino y lo terrenal donde lo divino lo lleva el chavismo", indicó León. Maduro ya indicó el domingo que él no es Chávez pero que va a ser presidente porque dijo: "así él (Chávez) me ordenó que lo fuera".

Por su parte, Capriles dijo que algunos le advirtieron de que ir a esta campaña sería como ir a un "matadero" por el favoritismo oficialista pero señaló que no está en política para no quemarse sino para tratar de resolver los problemas del país.

Para los analistas, la oposición tiene que ir "a la batalla" electoral con la confianza de que puede haber un error o un evento no previsto que le dé la posibilidad de capitalizarlo en las urnas.

Además, una victoria de Maduro con una ventaja mayor o menor también puede condicionar la forma de gobernar hasta 2019, cuando acaba el periodo iniciado por Chávez.

"Si el resultado de las elecciones es muy amplio le dará al Gobierno mucha capacidad de maniobra para hacer lo que quiera", indicó el periodista Vladimir Villegas, que fue vicencanciller cuando Maduro era ministro de Exteriores.

Para Villegas, diputado constituyente, Maduro se puede ver obligado a tomar medidas impopulares "si son necesarias e inevitables" sobre todo en materia económica y en ese caso habría que ver "la capacidad que pueda tener de comunicar ésto de una manera tal que no genere rechazo sino que genere comprensión".

"Tuvimos un periodo de correr arrugas (aplazar la solución de los problemas) que tiene que finalizar y que yo creo que va a terminar después de las elecciones", señaló.

Las elecciones llegan con las cartas a favor del oficialismo tras las victorias del propio Chávez en las elecciones de octubre y del chavismo en las regionales de diciembre, en las que arrasó quedándose con 20 de las 23 gobernaciones.

Para el analista Nícmer Evans, profesor de Ciencia Política de la Universidad Central de Venezuela, Maduro llega como claro favorito y las bases de la oposición se encuentren "profundamente desmotivadas" por lo que la capacidad de Capriles para movilizarlas será un elemento importante para el resultado final.

Para Evans, Maduro "no ganará, tristemente, por sus bondades y virtudes sino como consecuencia del legado del presidente Chávez" y de lo que pidió públicamente el 8 de diciembre: que si algo le pasara a él, el chavismo respaldara a Maduro en las urnas.

Además, la imposibilidad de desarrollar una campaña ante los cortos plazos que se manejan dejan esta elección reducida a la consolidación de las posturas ya decididas en octubre.

"Prácticamente esto termina siendo por los tiempos y las circunstancias como una prórroga o una extensión del 7 de octubre", indicó Evans.