Habemus Papam, los retos de Francisco I
miércoles 13 de marzo de 2013, 23:23h
Finalmente, no se cumplieron los pronósticos y será un argentino quien ocupe la Silla de Pedro. El cardenal Bergoglio, ahora ya Francisco I, asumía ayer el liderazgo de los 1.200 millones de católicos que hay en el mundo. Un liderazgo eminentemente religioso, aunque su trascendencia va más allá de esta esfera. Y es que, con independencia de se el jefe de un estado como es el Vaticano, las palabras del Papa suelen tener siempre una gran repercusión., con independencia de su temática.
Todo lo que rodea a la Iglesia es muy susceptible de ser etiquetado. Así, no faltan ya los que tildan al actual Pontífice de “conservador” por su postura frente a temas como el matrimonio homosexual o el aborto. Tampoco quienes le tachan de “progresista” por sus críticas a los excesos del capitalismo y su denuncia de los efectos de la crisis económica. En todo caso, es aún muy pronto para valorar nada. sí, en cambio, puede permitir conocer algo más a Francisco I su ejecutoria como primado argentino, donde se ha distinguido por ser una persona clara y consecuente. Rasgos sin duda positivos y que le van a ser muy necesarios en su nuevo cometido. Los retos a los que ha de hacer frente -las diversas sensibilidades de la Curia, los movimientos en el seno de la Iglesia y los escándalos económicos o de pederastia, entre otros- serán muy exigentes.