www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Freno a las prejubilaciones

domingo 17 de marzo de 2013, 08:17h
En el último Consejo de Ministros se aprobaron varios decretos de gran incidencia en el ámbito de las pensiones, donde el Gobierno ha puesto en marcha una nueva reforma, pues, aunque la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, ha querido trasmitir tranquilidad a los ciudadanos señalando que el sistema de pensiones es sólido, no ha dejado de apuntar que no pueden ni deben olvidarse los cambios demográficos y de ahí que haya que acercar la edad real de jubilación a la edad legal.

Así, en el terreno de la jubilación es donde más medidas se han tomado. En primer término, hay que destacar que el Gobierno se ha propuesto poner coto a las prejubilaciones tanto voluntarias como forzosas. De esta forma, si se pide una jubilación anticipada voluntaria sólo será posible si se han cotizado treinta y cinco años, estableciéndose la edad para acceder a ella en dos años antes de la edad legal, o sea, 63 años y un mes en 2013, que se irá aumentando progresivamente hasta llegar a los 65 en 2027. Por otro lado, el Ejecutivo tiene la intención de que los ERE y ajustes de plantilla, que hoy, desgraciadamente, son el pan de cada día, no afecten de manera marcada a los trabajadores de más edad. Según el decreto, las empresas grandes que despidan a trabajadores mayores de 50 años tendrán que hacerse cargo de toda o parte de su prestación por desempleo, si entre el año anterior al despido y los cuatro posteriores la empresa une dos ejercicios con beneficios, y se requerirán treinta y tres años de cotización. Con ello se modifica lo que sucedía hasta el momento mediante la llamada “enmienda Telefónica” que únicamente afectaba a las grandes empresas que hubieran logrado beneficios en los dos años anteriores al despido.

Estas medidas supondrán un ahorro de más de 5.000 millones de euros al año para el sistema de pensiones. Resulta evidente que una crisis del calibre de la que estamos padeciendo exige abordar numerosas reformas. En este caso concreto, como bien ha dicho la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría se trata de eliminar la “discriminación por razón de edad”, lo que es positivo, pues los cincuenta años no pueden convertirse en una especie de estigma, cuando a esa edad una persona no sólo está en plena energía y capacidad, sino que cuenta con una trayectoria y una experiencia que aportan mucho a las empresas.

No obstante, pese a la muy complicada situación en que estamos sumimos, es preciso no conformarse con medidas parciales que no dejan de llevar a una cierta e indeseable confrontación entre generaciones –hoy se intenta beneficiar a los mayores, mañana a los jóvenes…- y tienen un cierto regusto derrotista: hay que poner coto a las prejubilaciones porque se piensa que se producirán muchas. Es hora de no cejar en la búsqueda de una política todo lo ambiciosa posible que se enfrente de una manera integral a la lacra del paro –entre los mayores, los jóvenes, los hombres y las mujeres-, que tantos dramas significa más allá de las cifras.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios