www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

¿Otra Guerra de Corea?

Ricardo Ruiz de la Serna
x
ricardo_ruiz_delasernayahooes /22/22/28
sábado 30 de marzo de 2013, 21:42h
En los últimos días, los desafíos, las provocaciones y los gestos hostiles entre Corea del Norte, Corea del Sur y los Estados unidos están agravando unas tensiones que llevan viviéndose en la región desde hace algo más de dos años. Sea la preocupación japonesa por el incremento del poder naval chino sea la tensión entre las dos Coreas, el Extremo Oriente está en ebullición política, económica y también militar.

Tal vez esta crisis comenzó en 2010 con el bombardeo por parte de Corea del Norte de una base militar en la isla de Yeongpyeong como respuesta, a su vez, al lanzamiento desde allí de tres cohetes contra territorio norcoreano durante de unas maniobras. El caso es que los buenos augurios después de la visita de Madeleine Albright a Piongyang en noviembre de 2000 parecen ya historia antigua. En los últimos años, y en especial desde finales de 2012, Corea del Norte y los Estados Unidos se han cruzado acusaciones de ciberataques y provocaciones. Por otra parte, la aprobación de un severo paquete de sanciones contra Corea del Norte por parte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha llevado al régimen socialista a endurecer su posición. Las “conversaciones” que trataban de encauzar la cuestión de la proliferación nuclear norcoreana han quedado suspendidas e incluso la República Popular China, el principal aliado de Piongyang, ha tomado distancia del régimen de Kim Jong Un. Por fin, la proximidad de un portaviones de la armada estadounidense a las aguas territoriales norcoreanas ha colmado el vaso. La reacción de Corea del norte ha sido fulminante. En unos pocos días, ha dado por resuelto el armisticio que puso fin a la Guerra de Corea, ha orientado sus misiles hacia las bases estadounidenses en Japón, Corea del Sur y la isla de Guam, ha cortado las comunicaciones militares con Seul y ha proclamado que está dispuesta a ir a la guerra si sufre una agresión estadounidense.

Ahora bien, ¿son creíbles las advertencias norcoreanas? Aquí se entremezclan la inteligencia militar, la propaganda y las agendas internas de los Gobiernos. Seul afirma que no ha detectado movimientos de tropas en Corea del Norte y ha calificado de “amenazas inaceptables” las manifestaciones de Piongyang. No obstante, ha advertido de la completa preparación del ejército surcoreano para la defensa del territorio de Corea del Sur. Por su parte, la Casa Blanca ha dicho que se toma en serio las amenazas norcoreanas y que está dispuesto a defenderse. La República Popular China y la Federación Rusa han pedido contención a las dos Coreas. He aquí el problema de fondo. Las retóricas incendiarias corren el riesgo de convertirse en profecías autocumplidas. En realidad, ni a Corea del Norte ni a Corea del Sur les interesa una guerra por mucho que las dos declaren estar dispuestas a ella. Tampoco los Estados Unidos necesitan un nuevo conflicto. Sin embargo, la situación es tan tensa que cualquier error de cálculo puede precipitar los acontecimientos.

Ricardo Ruiz de la Serna

Analista político

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)

+
0 comentarios