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Elecciones en Venezuela

Diecinueve millones de venezolanos listos para votar por su destino

sábado 13 de abril de 2013, 13:41h
Diecinueve millones de venezolanos están convocados este domingo a acudir a las urnas electorales para elegir presidente. A poco más de un mes de la muerte del mandatario, Hugo Chávez, y a siete de los comicios que le convalidaron para asumir un tercer mandato, el país suramericano se encuentra ante una inédita segunda oportunidad en donde el chavismo se juega el poder y la oposición buscará Gobernar por primera vez en 14 años.
Este domingo llegó la hora de la verdad para Venezuela. A siete meses de las generales del 7-O, 19 millones de venezolanos vuelven a acudir a las urnas electorales para elegir presidente, aún con el duelo a cuestas por la muerte del mandatario reelecto, Hugo Chávez, el pasado 5 de marzo tras perder su batalla contra el cáncer.

Ello ha forzado al país a embarcarse en una corta e intensa campaña electoral, en donde tanto el oficialismo, a cargo del presidente interino, Nicolás Maduro, como la oposición, nuevamente al frente del gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles, han sacado músculo para en veinte días, movilizar y convencer a un electorado que determinará, si el chavismo sobrevive sin su padre fundador o si le da el turno a la alternancia.

Entre insultos, chistes, comparaciones, denuncias, pero sobre todo, bajo la sombra de Chávez, se ha desarrollado la cuenta atrás para este 14 de abril.

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Maduro ha buscado compensar su falta de carisma y personalidad política, gracias al manto que le ha proporcionado ser el ungido del fallecido líder suramericano, que siempre ha contado con el apoyo de la maquinaria estatal, que en los últimos 14 años ha estado al servicio exclusivo del la revolución bolivariana.

Mientras Capriles además de intentar recuperar la confianza de 6.591.304 venezolanos que votaron por él en los comicios de octubre, el representante de la oposición ha de demostrar que también es capaz de calar dentro de las bases populares, aquellas a las Chávez supo llegar durante su mandato.

Las diferencias entre sendos candidatos son más que evidentes, en cuanto a estilo y proyecto de país.

El aspirante oficialista, hasta hace no mucho una figura más gris que variopinta dentro del Gobierno venezolano, se compromete a mantener el legado del mentor y a dar la batalla contra la violencia y la corrupción que azota el país, las cuales se han agudizado desde que el chavismo está en el poder. A la vez que asegura que continuará con las misiones sociales y que mejorará el poder adquisitivo de los ciudadanos, pese ha haber sido el promotor de la mayor devaluación en la historia del país y mantener un discurso anticapitalista, al mejor estilo castro comunista.

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Por su parte el líder opositor, conservó el estilo que le caracterizó en la pasada campaña de recorrer el país de una punta a otra, pero con un discurso más mordaz que el de 7-O, que pone en evidencia los problemas de suministro eléctrico, de abastecimiento, violencia, corrupción e inseguridad que aqueja el día a día de los venezolanos; los cuales el gobernador de Miranda, sostiene que abordará con un aumento salarial del 46%, el incremento de la producción petrolera, la creación de pleno empleo mediante la potenciación de la producción interna de alimentos e industrias, la inversión extrajera, pero sobre todo, que acabará con los “regalos” que de manera indiscriminada le ha dado el oficialismo a aliados como Cuba, Bolivia o Nicaragua, a costa del petróleo venezolano.

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Sin jornada de reflexiónLos venezolanos acudirán a los centros de votación privados de su jornada de reflexión. El gobierno a cargo Maduro, no ha dudado en violar la ley electoral para seguir haciendo proselitismo político de cara a las elecciones de este domingo.

El viernes, el “hijo” de Chávez, fue uno de los protagonistas de un especial de 48 horas transmitido por la estatal Venezolana de Televisión (VTV), sobre el undécimo aniversario del golpe de estado contra el fallecido mandatario, en el cual el gobernante interino dio sus valoraciones sobre el histórico suceso.

Asimismo, Maduro aprovechó la ocasión para volver a ventilar la supuesta trama de magnicidio, orquestado por un “grupo de la extrema derecha”, con la ayuda del vicepresidente, Jorge Arreaza,- yerno del fallecido Chávez-, quien fue el encargado de explicar ante los televidentes el presunto plan, que buscaría “afectar el proceso electoral o postelectoral”.

Tal denuncia no aportó mayores detalles a la población, ya que la misma giro en torno a la incautación de “cargadores extralargos” para fusiles, al presunto intento de un grupo de jóvenes de penetrar en la caraqueña base aérea de La Carlota y de la detención de un individuo que vestía uniforme de General.

Al respecto, el secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática,- bloque conformado por partidos de la oposición-, y miembro del equipo de campaña de Capriles, advirtió que las declaraciones del Gobierno buscan "meter miedo", "intimidar" y "alejar de la mesas de votación a electores".??"Esas denuncias en lo que a nosotros respecta son completamente falsas, nosotros no tenemos que ver con nada de eso. Nosotros queremos cambiar al Gobierno por esta vía, por la vía constitucional, por la vía democrática", subrayó Aveledo durante una conferencia de prensa, celebrada el viernes.

Entre tanto, los venezolanos aguardan con nerviosa paciencia su turno de votar en una de las 39.000 mesas que el Consejo Nacional Electoral de ese país, tienen dispuestas para este fin, bajo la interrogante mirada de la comunidad internacional y el fantasma de Hugo Chávez.
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