Los investigadores del FBI podrían tener imágenes de vídeo de un sospechoso
EEUU, en alerta: hallada una sustancia sospechosa en una carta dirigida a Obama
miércoles 17 de abril de 2013, 18:12h
El Servicio Secreto de Estados Unidos ha interceptado una carta con una "sustancia sospechosa" remitida al presidente norteamericano, Barack Obama, horas después de que se conociese el envío de otro paquete con partículas de ricino al senador republicano Roger Wicker. Otro senador, Carl Levin, ha informado también de la recepción de una tercera carta sospechosa.
El Buró Federal de Investigaciones (FBI) investiga hoy una carta con una "sustancia sospechosa" enviada al presidente estadounidense, Barack Obama, después de que el martes se detectara ricina en un sobre enviado al senador republicano Roger Wicker.
Según informó la cadena CNN, la misiva impregnada de una "sustancia sospechosa" fue interceptada en una oficina de correos fuera de la Casa Blanca.
Un boletín del FBI obtenido por la cadena Fox News señala que las fuerzas de seguridad "están analizando" la misiva, que parece provenir de la misma fuente que la enviada el martes al senador. Además, el propio FBI descarta relación entre los sobres y los atentados del pasado lunes.
Ambas cartas contienen la frase: "Ver algo incorrecto y no exponerlo es convertirse en un aliado silencioso de su continuación", de acuerdo con el boletín. Las dos tienen además la misma firma: "Soy KC y apruebo este mensaje".
Las autoridades aún no han identificado el tipo de sustancia impregnada en el sobre dirigido al presidente Obama, por lo que se desconoce si también se trata de ricina.
El sobre dirigido a Wicker dio positivo en los controles de seguridad del Congreso de EE.UU por contener ricina, una toxina cuyo polvo blanquecino es mortal sólo con inhalarlo, si llega al torrente sanguíneo, según una fuente del Congreso.
El jefe de los agentes de seguridad del Senado, Terrance Gainer, señaló en un correo electrónico enviado a las oficinas del Senado que el sobre tenía un matasellos de Memphis (Tennessee), pero no contenía información sobre el remitente.
Tras recibir información de las autoridades policiales, la senadora demócrata Claire McCaskill dijo a los periodistas que las autoridades han identificado a un sospechoso, pero no precisó si éste fue arrestado.
La oficina de correos del Senado, que se encuentra a las afueras de Washington, está cerrada durante dos o tres días mientras continúa la investigación.
Este mismo miércoles, otros dos senadores, Carl Levin, de Michigan, y Jeff Flake, de Phoenix, han admitido que su oficina han recibido sobres sospechosos de contener también ricino y que las autoridades los están analizando.
Desalojos en el Senado
Asimismo, la policía del Capitolio de EEUU ha cerrado hoy parte de dos edificios de oficinas del Senado durante unas horas tras recibir informes de dos paquetes sospechosos y está interrogando al individuo que los entregó en la recepción de esos inmuebles.
La oficina del senador por Alabama Richard Shelby indicó en un comunicado que las autoridades "investigan un paquete sospechoso entregado en la recepción" del edificio Russell, donde él trabaja.
Parte de los trabajadores de ese edificio y de otro cercano llamado Hart, adonde llegó el otro paquete, permanecen en sus oficinas y no se les permite entrar ni salir, según informó la cadena CNN.
Las autoridades están interrogando al individuo que los entregó debido a que el protocolo del Congreso no permite entregar paquetes ni sobres directamente en sus instalaciones. La correspondencia debe llegar a una oficina situada a las afueras de la capital, en el estado de Maryland.
Poco después de decretarse la alarma, el servicio de seguridad del Senado ha reabierto las instalaciones una vez retirados los paquetes sospechosos.
El suceso se produce un día después de que el martes se detectara ricina en un sobre enviado al senador republicano Roger Wicker, y poco después de conocerse que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) investiga una carta con una "sustancia sospechosa" enviada al presidente estadounidense, Barack Obama.
Ya desde los primeros instantes tras el acto terrorista, el fantasma de un nuevo ataque cruzó el país. En primer lugar fue un incendio declarado en la biblioteca JFK de la propia ciudad de Boston. Aunque en un primer momento se le vinculó con los actos de la carrera, finalmente todo quedó en una falsa alarma.
También una falsa alarma obligó a evacuar durante unas horas el aeropuerto neoyorkino de LaGuardia ante el hallazgo de una mochila abandonada de aspecto sospechoso que los artificieros comprobaron sin encontrar explosivo alguno.
Más seria fue la detonación de un paquete en un comercio de la ciudad de Atlanta, por la que un hombre ha sufrido graves quemaduras en rostro y cuerpo. Aunque el FBI no se ha atrevido a vincular este suceso con los del maratón de Boston, no se descarta nada por ahora.