El ridículo de la Unasur
viernes 19 de abril de 2013, 09:35h
Este jueves el presidente de Perú, Ollanta Humala, cuyo país tiene la presidencia protempore de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur), convocó a los jefes de Estado y de Gobierno a una reunión extraordinaria para abordar la crisis postelectoral venezolana.
En un principio todo apunta a una estrategia del bloque para redactar un documento para reconocer conjuntamente a Nicolás Maduro como mandatario electo del país petrolero. Sin embargo se ha dado a conocer en las últimas horas que no sólo el sucesor de Hugo Chávez asistirá al encuentro de emergencia, sino que Capriles, el líder de la oposición venezolana, también podría viajar con pruebas del fraude electoral en mano.
Tras la polémica derivada por los cuestionados resultados del los comicios del 14 de abril, la labor de los observadores internacionales de la Unasur se ha visto seriamente comprometida, luego de que veedores independientes y el propio Capriles apuntarán a que poseen evidencias de irregularidades en los centros de votación y en el proceso en sí. Una imagen opuesta al “civismo y la normalidad” que aseguraron registrar los representantes del bloque hemisférico.
De concretarse las demandas de la oposición para que se ejecute un recuento de votos y se corroboren las pruebas presentadas por el gobernador del Estado Miranda, la Unasur quedaría en evidencia ante el mundo, que lo observaría como un cómplice de un régimen que se vale de la fuerza institucional y militar para socavar la voluntad de los ciudadanos.
La reunión de hoy podría ser la reivindicación de los valores democráticos o la confirmación de que las organizaciones internacionales, operan más por intereses políticos que por ética.