El circo de la izquierda abertzale
sábado 20 de abril de 2013, 00:45h
Finalmente ingresaban ayer en prisión los seis miembros de Segi condenados por el Tribunal Supremo. Previamente, la izquierda abertzale había hecho su habitual despliegue propagandístico, cuyo éxito se ha debido en gran medida a las facilidades dadas por el gobierno vasco. En cualquier otro país sería inconcebible que seis personas condenadas por delitos relativos al terrorismo y sobre los que hay orden de busca y captura se paseen impunemente entre actos y mítines sin que nadie haga nada al respecto.
Con todo, lo ocurrido ayer no es sino una muestra más de que nada ha cambiado en el entorno de ETA. Afortunadamente, la banda terrorista ha dejado de matar -no por convicción, sino porque no puede-, aunque la labor de su brazo político sigue incólume. Los homenajes a Thierry tras su muerte, catalogar los asesinatos como “muertes políticas” y los continuos desprecios a las instituciones conforman ya un conjunto de evidencias lo bastante consistentes como para la justicia tome cartas en el asunto. Además, en el horizonte del nacionalismo vasco está un desafío secesionista similar al emprendido en Cataluña. Y si la izquierda abertzale percibe que puede seguir moviéndose en la más absoluta impunidad, las consecuencias pueden ser muy negativas.