La cuestión del petróleo sirio
martes 23 de abril de 2013, 23:25h
En una carta dirigida al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el gobierno sirio denunciaba que “nadie puede tomar medidas que perjudiquen a los derechos soberanos de los Estados sobre sus recursos naturales para beneficiar a la oposición”. De este modo, el régimen que preside Bashar al Assad denunciaba que la Unión Europea no tiene derecho a comprarle petróleo a la oposición, tras el alivio parcial del embargo por parte de los Veintisiete acordado este pasado lunes.
Sobre el papel, es el gobierno sirio quien detenta el poder sobre los recursos naturales del país. Sin embargo, los rebeldes tienen el control de la mayoría de las regiones productoras de petróleo, aunque tampoco dicho control es del todo fiable, pues comienza a haber ya disensiones entre ellos mismos. Mientras, la producción de petróleo en el país se ha reducido un 60 por ciento con respecto al año anterior, un enrome mazazo para la ya de por sí depauperada economía siria.
El petróleo como factor se añade, pues, al eminentemente bélico. A la guerra civil que desangra el país hay que sumar ahora el control de un recurso cuyas consecuencias pueden generar aún más inestabilidad. Dicha cuestión debería ser valorada tanto por Rusia como por el resto de la comunidad internacional a la hora de apremiar para dar lo ates posible con una solución al conflicto sirio.