6.202.700 problemas sin resolver
viernes 26 de abril de 2013, 00:42h
Todo hacía indicar que los datos ofrecidos ayer por la Encuesta de Población Activa -EPA- iban a ser nefastos y, desgraciadamente, así fue. Durante el año había en España 6.202.700 personas en paro. El dato, terrible en sí mismo, es aún peor si se hace una valoración más global: la suma de desempleados y pensionistas rebasa los 13 millones de personas, por menos de 17 millones que trabajan -y que, por tanto, deben en gran medida sufragar al resto-.
Además, el paro juvenil supera el 60 por ciento, lo que hace que muchos jóvenes tengan que emigrar ante la imposibilidad de encontrar un puesto de trabajo aquí. Por si esto fuera poco, todo indica que durante lo que queda de 2013 se seguirá destruyendo empleo y España continuará en recesión. Con este prisma resulta aún mucho más grosero que temas como la corrupción -si cabe, aún más sangrante con más de 6 millones de desempleados- o el órdago secesionista en Cataluña focalicen el debate político. En cuanto a lo primero, resulta comprensible que la ciudadanía vea más a la clase política como problema y no como solución, habida cuenta del montón de personajes sin escrúpulos que se amparan tras unas siglas para lucrarse a costa del dinero público.
Por lo que respecta al soberanismo de los nacionalistas catalanes -PSC incluido-, Artur Mas y compañía deberían calibrar la verdadera magnitud del problema del paro. Un problema que afecta también a su comunidad autónoma, unido a las dificultades económicas por las que atraviesa Cataluña. Esa y no otra debería ser la prioridad de toda la clase política. Urge, pues, un gran pacto por el empleo entre todos, aparcando aventuras secesionistas y dejando que caiga todo el peso de la ley contra los corruptos, sean cuales fueren las siglas tras las que se amparan.