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Kim Kyong Hui

¿Es el líder de Corea del Norte la marioneta de una mujer?

sábado 27 de abril de 2013, 06:12h
Toda aquella información fidedigna proveniente de Corea del Norte es vista como oro puro por los servicios de Inteligencia occidentales. Si además esas informaciones tienen como protagonista a la tía del actual líder Kim Jong-Un, su valor se dispara. El porqué es sencillo: muchos creen que desde hace meses Kim Kyong Hui es el verdadero puño de hierro de la dictadura y quien orquesta la estrategia hostil que mantiene en vilo a Corea del Sur, a Japón y a Estados Unidos.
Corea del Norte, esa dictadura anacrónica que mantiene bajo su yugo comunista a más de 24 millones de personas y que en los últimos meses juega a tensar la cuerda con Occidente bajo la amenaza de un conflicto nuclear, podría estar en realidad, según algunos informes de los servicios secretos japoneses y surcoreanos, bajo el mando en la sombra de una mujer.

Tras la muerte del líder supremo Kim Jong-Il a finales de 2011, el cetro comunista, de carácter hereditario, recayó sobre uno de sus hijos, Kim Jong-Un, de un perfil, en principio, más aperturista y propenso al diálogo. Sin embargo, tras algunos guiños a Estados Unidos y sus aliados en la zona, el régimen de Pyongyang ha vuelto a su postura más belicista y arrogante jugando la baza de la amenaza nuclear con la esperanza de ganar peso y reconocimiento en el escenario internacional.

El hecho de que el Gobierno norcoreano se haya retrotraído a las políticas más hostiles del anterior líder ha hecho pensar a Seúl y a Tokio que la figura de la enigmática Kim Kyong Hui ha ganado fuerza en el aparato comunista hasta el punto de ser una de las voces más autorizadas en una cúpula plagada de militares varones. No obstante, aunque no tenga formación bélica, su rango político es equivalente a la de un general de cuatro estrellas.

Alcohólica y vengativa
Pero, ¿quién es esta misteriosa mujer? Hermana pequeña de Kim Jong-Il, al igual que casi todo de Corea del Norte, poco se sabe de ella y lo que se conoce proviene de los testimonios de dirigentes exiliados. De 67 años, está casada con Jang Song-Thaek, vicepresidente de la Comisión Nacional de Defensa y máximo órgano del país, y pertenece al sector más duro y conservador del régimen.


Foto tomada a principios de los años 60 en la que se ve, de izquierda a derecha, a Kim Jong-Il, Kim Il-sung y Kim Kyong Hui. Fuente: KCNA


Tras el fallecimiento de Kim Jong-Il, muchos señalaron a su hermana y a su marido como los 'regentes' del país y supervisores de que el joven nuevo líder siguiera la estela de su padre. Dos años después, todo hace indicar que su papel se ha hecho cada vez más protagonista.

Siempre ha preferido, o así lo quiso su hermano, mantenerse en un segundo plano. No fue hasta que la salud de Kim Jong-Il, con quien mantenía una estrecha y mutua relación de admiración, ya que eran hijos de la primera mujer de Kim Il-Sung, Kim Jong-Suk, empeoró considerablemente a partir de 2008 cuando no se la empezó a ver en reuniones de la cúpula de la dictadura.

El poderoso binomio que conforma junto a su marido, miembro destacado del omnipresente Partido de los Trabajadores, general, al igual que ella, de cuatro estrellas y uno de los supervivientes de la brutal purga que puso en marcha el difunto 'Gran Líder' entre sus más estrechos colaboradores, ha puesto en aviso a los aliados, que ven en ellos a la facción más agresiva del régimen. Además, la dupla aúna los dos grandes pilares sobre los que se sostiene la dictadura: el partido y las fuerzas armadas.

La ascendencia de la regente sobre su sobrino es importante, hasta el punto de que, según se cree, todas las decisiones de gran calado que toma Kim Jong-Un están supervisadas por ella y ninguna sale adelante sin su visto bueno. Ella es, por así decirlo, el poder en la sombra del régimen.

Superado un grave problema de alcoholismo, según fuentes surcoreanas, para entender el carácter férreo y vengativo de Kim Kyong Hui basta con escarbar un poco en su historia familiar. Tuvo una hija, Kum-Song, a la que le fue concedida una beca para estudiar en París. Tras años conociendo la vida occidental y sus 'pecados', la joven se negó a volver a Corea del Norte y prefirió suicidarse antes que regresar a su país de origen y dejar a su novio.

La regente ha renegado de su descendiente desde entonces, a pesar de que ella misma vivió en sus propias carnes cómo su padre rechazaba uno de sus noviazgos adolescentes con un pianista, hecho que les enemistó profundamente. La versión oficial sostiene que el joven se suicidó, aunque otras fuentes señalan que fue enviado a uno de los numerosos campos de prisioneros repartidos por todo el país.

El ascenso al poder de Kim Kyong Hui coincide con el nombramiento de la conservadora Park Geun-Hye como presidenta de Corea del Sur. Dos mujeres protagonistas en sendas estructuras políticas, económicas, sociales y culturales copadas por hombres, como es tradición en el credo confuciano, y que tendrán en sus manos las futuras relaciones, hostiles o no, entre unos vecinos enemistados desde la firma del armisticio en 1953.
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