Los sindicatos y la "emergencia social" del paro
jueves 02 de mayo de 2013, 08:07h
UGT y CC.OO. participaban ayer en las movilizaciones del 1 de mayo reclamando medidas ante la “emergencia social” del desempleo. No les falta razón, por cuanto un país con una cuota de paro por encima del 26 por ciento y donde el número de personas sin empleo rebasa los 6 millones está verdaderamente en una situación de emergencia social.
Ante dicha situación pueden hacerse dos cosas: implementar una reforma laboral como la puesta en marcha por el Gobierno -corta, a todas luces, pero algo al menos-, o nada, como llevan años haciendo los principales sindicatos. Conviene recordar que se ha llegado a los actuales niveles de desempleo por la inacción de años pasados, tanto del Ejecutivo presidido por José Luis Rodríguez Zapatero como de unas centrales sindicales conscientes de lo que suponía la huida hacia adelante con una legislación laboral decimonónica.
No se soluciona el problema del paro radicalizando el discurso ni flirteando con antisistema ni agitadores de escraches. Tampoco puede pedir ejemplaridad quien no la practica, pues el número de liberados sindicales es tan elevado como el coste a cargo del erario público que supone su financiación. Si dicha financiación se hiciera sólo con cargo a las cuotas de sus afiliados, en lugar de destinar cuantiosas partidas a fines más que difusos, CC.OO. y UGT tendrían otra autoridad moral para cimentar sus demandas. Pero así no.