Humor amarillo
jueves 02 de mayo de 2013, 20:02h
Cada vez son más los ciudadanos que “se informan” viendo o escuchando programas de humor, en lugar de hacerlo por medio de los informativos tradicionales. Esto parece ser síntoma de un proceso de “espectacularización” de la realidad y de un intercambio de papeles en el que unos han perdido la sutileza inteligente que siempre debe acompañar al verdadero humor y otros han perdido el rigor y la credibilidad exigibles a una información digna de tal nombre. Pero debe reconocerse, siendo justos, que hay ocasiones en que es difícil distinguir entre la realidad y la ficción. Uno a veces se topa con noticias llamémoslas “serias” o “verdaderas” que, si se contasen en broma, no nos harían gracia por excesivas y ridículas. No obstante, al encontrarlas fuera del ámbito que por naturaleza les sería propio, provocan la carcajada (aunque sea por no llorar). Es el caso de una noticia deliciosa que, en mi opinión, no ha sido suficientemente comentada y que, de haber llegado antes, muy bien podría haber dado lugar a una película de Berlanga y Azcona.
Me refiero a esa información que cuenta que el Partido Popular y el Partido Comunista Chino han firmado un “memorándum de entendimiento, intercambio y cooperación”. Ahí es nada. Aunque fue precisamente otro comunista –ruso este– el que demostró que las fotos podían “retocarse” antes del photoshop, creo que son ciertas –si mi vista no me engaña– las imágenes en las que se ven reunidos a Wang Jiarui, ministro del Departamento Internacional del PCCh y alto dirigente del gobierno, con la camarada Cospedal y el camarada González Pons. Parece, por lo visto, que existen algunas pequeñas diferencias entre los idearios de ambos partidos, pero nada que no pueda subsanarse con un poco de diálogo y de buena voluntad. Son esas nobles prácticas y sentimientos los que sin duda guían esta nueva relación, encaminada a buen seguro a la defensa de los derechos humanos, la dignidad, la democracia, la libertad, el respeto, el progreso social, el parlamentarismo y el pluralismo político; valores, todos ellos, defendidos por el pensamiento liberal más progresista y avanzado, en el que sin duda se inscribe el Partido Popular. Es muy interesante saber que ya no solo son los gobiernos de países como el nuestro los que establecen lazos íntimos de amistad con el gobierno chino –en defensa, claro, de todo lo apuntado antes–, sino que esta amistad crece (quizás llegue a ser amor carnal…) y ya son los partidos políticos los que se acercan al partido de allí (allí solo hay uno, qué curioso; buscaré en la Wikipedia…). Además del Partido Popular, otros veinticinco partidos europeos suscribieron el acuerdo.
Como digo, en fin, creo que se ha hablado poco de esta relación tan esperanzadora.
¡¡¡Eso es todo, amigos!!!