crónica política
"Está claro, el desafío en Cataluña no va a parar"
jueves 09 de mayo de 2013, 23:38h
De todas formas, indican las mismas fuentes, “era de esperar, porque si hay una realidad desde la vuelta de la democracia es que los partidos nacionalistas e independentistas sólo acatan las sentencias cuando les son favorables” En caso contrario, los dictámenes judiciales suponen un ataque directo al “hecho diferencial, al derecho a la independencia y a cualquier argumento que se les ocurra”.
De Gispert, como ayer hizo el presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha elegido el camino del desafío y la confrontación afirmando que la declaración del Parlamento catalán sigue vigente y “con un argumento tan peregrino”, señalan los mismos medios, como que se trata de una resolución política “sin efectos jurídicos”. “Vamos a ver –destacan estas fuentes-. Claro que se trata en este momento de una resolución política sin efectos jurídicos, pero que si no se para desde ya, seguirá su recorrido y terminará teniendo esos efectos jurídicos, es decir una declaración de independencia de Cataluña”. Porque sería la primera vez que una resolución política del calibre de la aprobada por la Cámara catalana el 23 de enero, en la historia de la política, se queda en una mera declaración de intenciones y no llega a su objetivo final.
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha pedido calma y sentido común a Artur Mas y a CiU y les ha reclamado que respeten la legislación vigente, además de recordarles que cuando el TC falla contra una decisión del Ejecutivo ante un recurso presentado por la Generalitat, el Gobierno la acata, la asume y la cumple. Por ello, ha exigido a la Generalitat en este caso el mismo comportamiento democrático.
Mientras tanto, el PSC parece seguir instalado en la esquizofrenia que vive desde el batacazo que sufrió en las pasadas elecciones autonómicas. Ahora los socialistas catalanes califican de disparate la actitud de insumisión, desobediencia y desacato por la que ha optado Artur Mas, pero eso sí, siguen defendido la celebración de la consulta soberanista.
Y todo esto se producido veinticuatro horas antes de que este viernes se produzca un acontecimiento que ha provocado una enorme expectación en medios políticos y periodísticos, el encuentro que tendrán en Barcelona Mariano Rajoy y Artur Mas. El presidente del Gobierno viajará a la Ciudad Condal tras el Consejo de Ministros para asistir a la inauguración del Salón del Automóvil. Antes del acto, se celebrará un almuerzo con empresarios de este sector al que asistirán los dos, y en el que ambos tendrán el uso de la palabra ante los comensales.
Es de suponer que la sangre no llegará al río, pero habrá que estar pendientes del tono, los gestos y el contenido de las intervenciones, sobre todo de la de Mas, tras su la huida hacia adelante que ha adoptado tras la resolución del TC que paraliza de momento sus “ansias independentistas”, subrayan las fuentes consultadas.