www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Retirada de Zaplana

miércoles 30 de abril de 2008, 23:52h
A nadie ha podido sorprender el anuncio de Eduardo Zaplana de que abandona la política. Después de cuatro largos y duros años representando -a su pesar, en muchas ocasiones- junto a Ángel Acebes la cara más amarga y agresiva del PP, el ex portavoz popular del Congreso ha aceptado una tentadora oferta de Cesar Alierta, y de ahora en adelante será uno de los delegados de Telefónica en la UE. Resultaba difícil de creer que un político de raza como Zaplana, que lo ha sido todo en política -ha sido alcalde, presidente autonómico, ministro y portavoz de la oposición en la cámara baja-, fuera a resignarse a ser un diputado raso toda una legislatura. Buena noticia el que un gran peso de la política de la última década decida volver al mundo profesional y no eternizarse en labores de servicio al Estado enquistándose para el resto de su vida profesional en la cosa pública como tantos otros hacen.

Pero también es cierto que la noticia lleva un carácter agrio. Con este adiós al menos temporal, la política española en general y el centro derecha en concreto, pierde a una de sus grandes figuras. Muchos han entendido su retirada como un gesto de desaire frente a Mariano Rajoy, quien poco a poco ve cómo se alejan de él los que hasta ahora han sido las caras más visibles del partido. La tan mentada reforma del PP parece consolidarse, aunque no en la dirección esperada. Por más que Zaplana fuera un político marcado por una imagen de confrontación de la que los populares quieren huir, sus méritos y su valía le hacían merecedor de un retiro o descanso menos humillante que el arrinconamiento del que ha sido víctima.

Zaplana ha sido elegante y no ha dejado que una sola crítica al presidente de su partido salga de sus labios, pero es obvio que su relación con Rajoy no pasa por el mejor momento. Como muestra la escueta declaración del líder popular, limitándose a señalar que el político valenciano ha sido un “portavoz extraordinario”. Y mientras Zaplana abandona la política activa para dedicarse a la empresa privada, Pizarro, que hizo el viaje inverso y se presentó como el gran fichaje en la campaña, se tiene que conformar con un lugar secundario sin demasiada relevancia. Es necesaria una auténtica y profunda renovación del PP, pero ésta debe hacerse de forma consecuente y con cabeza. Rajoy no llegará muy lejos si deja que se le escapen los mejores y se limita a rodearse de colaboradores, valorando más la fidelidad ciega que la valía personal. Un auténtico líder es una persona capaz de percibir la realidad tal cuál es -algo al alcance de muy pocos- y actuar en consecuencia. Y Rajoy no parece el mejor ejemplo de ello.

LA PARAPOLÍTICA COLOMBIANA


El escándalo de las estrechas relaciones entre la clase política colombiana y las fuerzas paramilitares, sigue salpicando al presidente de Colombia, Álvaro Uribe. Apenas una semana después de la detención de su primo, el ex senador Mario Uribe Escobar, el mandatario colombiano interpuso el martes una denuncia contra el ex presidente de la Corte Suprema, Cesar Julio Valencia, por injuria y calumnia. Valencia afirmó el pasado año que había recibido una llamada de Uribe para mostrarle su “molestia” por la investigación iniciada contra su primo, acusado por un ex paramilitar de colaborar con estos grupos.

El asunto de lo que ya se conoce como ‘parapolítica’ está sacudiendo las instituciones colombianas, cebándose especialmente en la figura presidencial. A la detención de su primo hay que sumarle la de Ydis Medina, que confesó haber votado a favor de Uribe en 2004 a cambio de favores políticos, la apertura de una investigación a la presidenta del Congreso, Nancy Patricia Gutiérrez, y la filtración de ciertas informaciones que le vinculan con una matanza de campesinos ocurrida en 1997. Sin embargo, la onda expansiva de este escándalo va mucho más allá de Uribe y afecta a todo el sistema político colombiano. Especialmente al poder legislativo que ha visto como desde 2006, inicio del proceso penal, casi la tercera parte de los congresistas -65-, han sido investigados.

Este hecho, siendo gravísimo, tiene una interesante faceta positiva. Paradójicamente, a pesar de que este proceso está convulsionando la realidad de Colombia, no está debilitando la estabilidad institucional colombiana sino fortaleciéndola. La posibilidad de abrir procesos judiciales contra los parlamentarios acusados de estar relacionados con las fuerzas paramilitares, es la prueba más clara de que la connivencia entre el poder y la violencia ilegal está superada. De hecho, la mayor parte de los delitos que se están investigando tuvieron lugar antes de 2002, cuando se produjo la desmovilización de los militares. Es además una prueba de la existencia de una eficaz separación de poderes, clave de toda democracia que se precie. La institucionalidad colombiana sólo puede salir reforzada de este duro episodio.

EL ESPAÑOL EN BALEARES, ¿CONTRA LAS CUERDAS?


La estrategia de imposición lingüística del catalán en Baleares ha ascendido un nuevo peldaño con la medida de repartir unos folletos elaborados por la Direcció General de Política Lingüísticadel gobierno autonómico entre los funcionarios y el personal de todas las consejerías. Esta decisión, sumada a otras muy recientes como el aumento, por decreto, del nivel de conocimiento del catalán necesario para acceder a puestos públicos, la rotulación comercial exclusiva en catalán -con amenaza de sanción- o la disminución progresiva de las clases impartidas en castellano en los colegios de las islas autonómicas, son medidas antiguas resucitadas que vuelven al primer plano en un nuevo asalto por desterrar el español de la vida pública en Baleares

Pero no es la lengua la que sale perjudicada por estas medidas de dudosa constitucionalidad, que atentan a la igualdad y que son una muestra más de agresión a la pluralidad. Poco le importa a la comunidad hispanoparlante formada por más de 450 millones de personas que en Baleares no se hable apenas en esta lengua. El español gana día a día terreno a otras lenguas y ya es el segundo idioma en Estados Unidos y también la segunda lengua occidental en Japón y China. Los afectados son los habitantes de esta autonomía, condenados a la marginación por estas medidas. Los perjudicados son los niños baleares a los que se les niega el derecho de aprender y expresarse en una lengua que comparten sus ascendientes con muchos millones de seres humanos en el planeta. Guillotinar la cultura es empobrecer la vida.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios