La oposición mueve ficha en Siria
miércoles 15 de mayo de 2013, 00:08h
La práctica totalidad de facciones rebeldes sirias, más de una veintena, habrían dejando a un lado sus diferencias para llevar a cabo un ataque conjunto contra la localidad de Otaiba, situada a escasos tres kilómetros del aeropuerto de Damasco. Este hecho coincide con unas imágenes en las que supuestamente puede verse a un insurgente comiendo el corazón de un soldado muerto. La Coalición Nacional Siria CNFROS-, principal alianza opositora, se ha apresurado a condenarlo, afirmando que “se trata de un crimen horrendo, sea quien sea el que lo haya cometido”.
Parece lógico que la oposición siria quiera dar una imagen lo más aseada posible, y es obvio que comportamientos semejantes no son precisamente la mejor tarjeta de visita. Tampoco es la primera vez que hay denuncias de brutalidades cometidas por los opositores a Bashir al Assad. Y si la CNFROS quiere gozar de crédito, no ya internacional sino de sus propios conciudadanos, haría bien en depurar este tipo de actuaciones. La unión militar en pos de un objetivo debería conllevar aparejada la erradicación de prácticas execrables.