crónica política
¿Qué quieren los barones del Partido Popular?
miércoles 15 de mayo de 2013, 00:14h
Como señalan los analistas políticos consultados por este diario, “ahora mismo, el Partido Popular vive una situación de enfrentamiento interno muy complicada de resolver”. Porque para Rajoy, es difícil explicar la postura que ha tomado. Pero también es difícil explicar que, al fin y al cabo, “España tiene diecisiete ombligos, que cada uno se mira al suyo pero no a su cuerpo”.
Las mismas fuentes señalan que hay que ir por partes. El gran causante de todo este problema ha sido Artur Mas, con su proceso independentista. Dicho esto, el presidente del Gobierno ha adoptado una postura que desde el punto de vista político, “por lo menos a corto plazo, es inteligente, y que no dista mucho de lo que hicieron los Ejecutivos de Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, dar dinero a cambio de que Cataluña esté tranquila”. El problema a largo plazo es que si esto acaba así, con aportaciones del Estado central y cesiones para que Cataluña sea la autonomía número uno de este país, siempre con la amenaza de la independencia, cosa que, por ejemplo, el País Vasco no ha hecho, quizás porque tiene un régimen fiscal diferente.
En el fondo, lo que subyace, según los analistas consultados por este diario, es el problema del denominado Estado de las Autonomías, “con cada una haciendo lo que quiere y con algunas, como Cataluña echando órdagos a lo grande”. Ahora, la pregunta, es si Rajoy se ha equivocado o no a la hora de admitir la posibilidad de que Cataluña pueda elevar su déficit público hasta el dos por ciento, muy por encima del resto de las comunidades autónomas, y sobre todas aquellas que están cumpliendo con ese objetivo, especialmente algunas del PP, aunque otras, a ríos revueltos, ganancias de pescadores.
Madrid, Extremadura, Aragón y Galicia, comunidades del PP que han cumplido los objetivos. Por el lado contrario, Valencia sobre todo. Como señalan las fuentes consultadas, si Rajoy sigue por la línea que adoptado en el sentido de intentar evitar la consulta independentista catalana a cambio de permitir más déficit en esa comunidad autónoma a cambio de que las restantes tengan que reducirlo “va a tener un problema, porque al final cada región va a lo suyo, por intereses partidistas o electorales”.
Pero también es cierto, es que para estas comunidades que han cumplido con sus obligaciones, es muy difícil asumir que sus esfuerzos, en principio, no valen para nada, puesto que sus ciudadanos siguen viviendo situaciones muy complicadas, bien es cierto por la herencia que recibieron de sus antecesores socialistas .
En el fondo, se preguntan las fuentes consultadas, “quién es el guapo que pone el cascabel al gato, porque la situación es muy complicada. El desafío independentista de Cataluña está ahí, guste o no guste, y por muchas suspensiones que la decisión del Tribunal Constitucional al admitir a trámite el recurso del Gobierno contra la declaración del Parlamento catalán del 23 de enero sobre la el derecho a decidir, el único freno, disguste a quien disguste, es permitir a Artur Mas que aumente su déficit público en sus presupuestos, que precisamente ha prorrogado esta semana, ante la falta de apoyo, casualmente de sus socios de Gobierno, los independentistas de ERC ”.