Aznar, Behind the candelabra
José Antonio Ruiz
x
jantonruytelefonicanet/9/9/20
viernes 24 de mayo de 2013, 19:57h
José Tomás, el maestro de Galapagar, ha venido a decir algo parecido, pero con mucha más clase: «En el ruedo, a más compromiso, más riesgo; y a más riesgo, más arte».
The X Factor. El síndrome del ex. Todos acaban zumbados, encabronados y resentidos porque creen que sus herederos son tan inútiles que terminan jodiendo su legado.
El fantasma de Aznar, alma desencarnada, se manifestó entre los vivos, y con una voz de ultratumba que sin embargo no le salía del body, nos dejó a todos estupefacientes.
Ánima en pena en misión lunar, llevaba el hombre varios días deambulando por el mundo sin descanso, sólo, triste y sin consuelo, incapaz de encontrar el camino al Más allá. Y he aquí que debió tropezarse en un paso de cebra al amo del Planeta y este le dijo: ¡Ven a mi tele en prime time, y reconcíliate con los mortales! Desde entonces, Aznar y Lara, como Álvaro Muñoz Escassi y Sonia Ferrer, ya no ocultan su amor.
Ibsen, el de Espectros, el mismo que lucía patillas a lo Elvis, consideraba imperdonable que, habiendo periodistas y políticos, los científicos se obcecaran en seguir utilizando como cobayas para sus experimentos a los pobres animales.
Siglo y medio después, a casi 3.000 kilómetros de distancia de Oslo, fumando un habano, mientras trato de encontrar una respuesta plausible al interrogante ¿Y ahora, qué?, este cronista ha llegado a la misma conclusión tras contemplar la inolvidable entrevista de Lomana, Prego y Marhuenda al ex.
Aznar es tan inaguantablemente arrogante y tiene tan alto concepto de sí mismo, que no quiere ser cómplice de mediocres e incompetentes, por lo que no ha tenido ningún reparo en ser el primero de los desleales, aunque lo tilden de golpista, en desmarcarse de su propio heredero.
Más chulo que Mourinho, que ya es decir, uno de los Aznares más hieráticos y mayestáticos que se recuerdan, reapareció a petición propia en el “canal amigo”, la TV de la mosca cojonera (que el día anterior había intentado relanzar las Memorias de Pepe Bono en El Hormiguero), entrevistado (es un decir) por la directora general de los informativos de centro-derecha, por el director de La Razón, directamente del ala marianista del PP, y por la adjunta al director del diario El Mundo.
La primera, siempre oportuna (virtud indiscutible), volvió a marcarse un piqué sentando en el plató al del bigote translúcido; pero volvió a hacer alarde de su incapacidad expresiva, más negada para el periodismo que Jesús Caldera para el inglés; el segundo se debatió entre babearle a Josemari, o escupirle al carote cada vez que le arreaba a su señorito Mariano; y la tercera, sin duda la más solvente del trío, por una noche pareció abjurar de la mili que lleva a cuestas, obsesionada con defender la posición editorial de Pedrojota Ramírez. (…) Resultado: un pan con unas tortas, aunque no se hable de otra cosa. Ni un solo mérito de los titulares cabe aribuir los periodistas, pues el compareciente dijo lo que quería decir y nada que le quisieran entresacar de más.
El colmo hubiera sido que se hubiese hecho presente MAR, con las pupilas dilatadas, para que directamente le pusieran la alfombra azul, como en los Premios Billboard, donde a falta de neuronas siempre se acaba imponiendo el pernil.
La rajada de Aznar pasará a los anales como el día en el que un ex Premier sentencia a muerte política a su propio ahijado, aunque por un instante pareció olvidársele que fue su Ilustrísima quien le nombró heredero merced a su divino dedazo.
De perdonavidas, soberbios y salvapatrias. El tiempo dirá si Aznar se ha limitado a tratar de limpiar su honor mancillado por los herederos de Polanco; a desmarcarse de la calamidad marianista; o a insinuar que no es descartable su vuelta si la cosa se pone malita. El Retonno. Martes y Trece. Mire usted, señor Aznar, «las añoranzas melancólicas me las dejo para otro día» (Montoro).
Con amigos como Aznar, Mariano no necesita enemigos. Acabó el Rocío, pero algunos no parecen haberse percatado del The End y se empeñan en saltar la reja a destiempo. No parece probable que el alcalde consorte de Madrid se esté planteando volver, que para eso ya está Garzón. De momento, se ha dejado fichar por el lobby que le gestionó en su día la concesión de la Medalla del Congreso de EE.UU. Lo que sí parece evidente es su afán por tocar las pelotas, repicando y en la procesión.
De bodas, bautizos y comuniones. Florentino, ese «Ser superior» (Butragueño dixit) que un día llamó, con desprecio, “perdedores”, a los inquilinos de la sede PePera de Génova, ha convocado elecciones a la presidencia de la Casa Blanca para el 16 de junio, aunque sin duda el 18 de julio hubiera sido la fecha más adecuada. Deberíamos aprovechar para hacerlas coincidir con las europeas, las municipales, las autonómicas, las generales, las de la comunidad de propietarios de mi edificio, y si me apuras, con el referendo independentista catalanaoide. Así, de una tacada, quedaba esclarecido el futuro incierto del cortijo cañí. (…) Doy por hecho que al día siguiente Alfonso Guerra sería uno de los hombres más felices del solar ibérico, al ver materializado su famoso presagio según el cual a España no la iba a reconocer ni la madre que la parió.
Aznar no llegó a decir con estas palabras que Mariano, su sucesor, no tiene cojones, ni que se ha amariconado de mala manera con tanta doctrina Zen Arriolera, ni que carece de liderazgo, ni que tiene menos discurso político que Beyoncé. (…) Pero se le entendió igual de bien.
En plan machote, autoerigido en paladín de las clases medias, también dejó dicho que, en lugar de subirlos, lo que hay que hacer es bajar impuestos. Pero a lo que se ve, el que no tiene agallas es él para decírselo a su mujer, alcaldesa de la Villa y Corte, a la hora de la cena, porque se arriesga a quedarse sin cenar, o sin cenar. Se entiende, después de contemplar la foto del correo electrógeno de Urdanga a la Infanta, donde aparece la señora Botella tomando en brazos a un bebé con chupete y pañales clavadito a Josemari.
No menos surrealista fue la justificación que dio el ex presidente a cuenta del regalo de boda que Gürtel le hizo a su hijísima y a su yerno Agag, que la rocambolesca explicación que ha dado a la Guardia Urbana de Barcelona el pirómano que prendió fuego a ocho contenedores. Asegura el menda que no fue un acto de vandalismo, sino un rito satánico para proteger a los niños del Metro.
Y por lo que respecta al rejón que le metió al Grupo Prisa, el abajo firmante también echa en falta que se le olvidara recordar que cuando gobernó, una vez fracasada su ContraPrisa, a cuenta de Villalongas y Telefónicas, nadie más que él se cuidó de hacerle la pelota al de Santillana del Mar y al académico Cebrián, evitando la quiebra del Imperio, al que nunca hasta la fecha se atrevió a llamar por su nombre, limitándose a identificarlo con los acrónimos PFFR (Poder Fáctico Fácilmente Reconocible).
¿Cómo no va a estar la parroquia pepera desconcertada después de escuchar a su presidente de honor presentarle una moción de censura a su sucesor, y decir pestes de Berlusconi aun habiendo navegado juntos en una góndola veneciana y haberlo invitado al bodorrio escorialino como velino de honor?
En ocasiones, el pasado se hace presente, y los espíritus redivivos vuelven a materializarse en carne mortal, tal cual ha sido el caso de los inquilinos de Moncloa, que parecen empeñados en rememorar a los infortunados personajes en busca de autor de Pirandello. Porque la casualidad ha querido que Zetapé cortase la cinta del reencuentro de Luis del Olmo con las ondas en RNE, para asegurar que al contrario que su predecesor, él sí sigue creyendo en la Alianza de Civilizaciones y ni se le pasa por la cabeza ser tan traicionero.
No me explico cómo hemos podido vivir todos estos años sin impresora en 3D. Querido ministro de Exteriores, así que ¡Gibraltar español! Dígaselo usted a los tocapelotas de la UEFA.
Excuse-moi! No es que este cronista se haya empeñado en reinventar la macedonia, pero el hecho de escribir una crónica sentimental de España de periodicidad semanal me obliga a cocinar verdaderas fritangas que en ocasiones no hay por donde asirlas.
Al inolvidado Moustaki, trovador de sueños: Moi qui ne rêve plus souvent (Yo, que ya no sueño muy a menudo), te canto esta chanson y te deseo Toute une éternité d'amour (toda una eternidad de amor).
|
Periodista
|
jantonruytelefonicanet/9/9/20
|