LA MORDIDA DEL 3% PACTADA EN CATALUÑA
lunes 03 de junio de 2013, 11:59h
Los partidos políticos gastan desaforadamente. Algunos de sus dirigentes, además, quieren enriquecerse. Aparte de aprobar subvenciones directas o indirectas que sufragan el 90% de sus gastos, los partidos políticos, no todos, claro, se han financiado y han enriquecido a sus líderes a través de las comisiones en las obras públicas. Desde hace 30 años eso era un secreto a voces. Pero ese secreto se desveló nada menos que en el Parlamento catalán y por boca del entonces presidente de la Generalidad, Pascual Maragall.
En el año 2005, con motivo del asunto Carmelo y la responsabilidad de GISA (Gestión de Infraestructuras, S.A.) empresa pública de la Generalidad que atendía a una buena parte de las obras públicas del ejecutivo catalán, se celebró una borrascosa sesión parlamentaria. El 24 de febrero y ante los ataques, Pascual Maragall saltó de su poltrona para espetar al líder de la oposición, que era Arturo Mas: “Ustedes tienen un problema y ese problema se llama el 3%”. No se trataba de un despropósito de la oposición ni de una especulación periodística. La máxima autoridad catalana denunciaba en sede parlamentaria la práctica habitual de las mordidas. Lo peor, con todo, fue la réplica de Arturo Mas: “Yo le pediría una cosa, y se lo digo con toda modestia. Entre ustedes y nosotros hemos de hacer cosas muy importantes en los próximos meses al servicio de este país. No lo olvide. Para hacer esas cosas importantes es muy necesario que un cierto círculo de confianza entre ustedes y nosotros siga existiendo y no se rompa”.
El entonces jefe de la oposición no negaba lo afirmado por Maragall. Por el contrario, solicitaba del presidente de la Generalidad complicidad para seguir disfrutando de las mordidas. Por cierto, ahora sabemos, que el 3% se destinaba al partido y un 1% suplementario a los políticos y amigos de los políticos que instrumentaban la operación.
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de la Real Academia Española
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