Florentino Pérez, presidente del Real Madrid
miércoles 05 de junio de 2013, 01:41h
El Real Madrid tiene desde ayer nuevo presidente. O, para ser más exactos, no tan nuevo porque será, como era de esperar, Florentino Pérez, habida cuenta de que nadie más optaba al puesto. Ello es así, en parte, por imperativo legal -avalar casi el 2 por ciento del presupuesto del club blanco está al alcance de muy pocos- y, en parte, por las trabas que impuso el propio Florentino -20 años de socio como requisito imprescindible, entre otros- para quitarse de encima posibles rivales.
Al igual que el eslogan del F. C. Barcelona, el Real Madrid es más que un club. Es un emporio con presencia mundial y una de las marcas más conocidas y rentables. De hecho, según la revista Forbes, es el club de fútbol más valioso, valorado en 3.300 millones de dólares -2.531 millones de euros- y con una cifra de ingresos superior a los 500 millones de euros. Los partidos televisados, especialmente los de las últimas rondas de Champions o los choques contra el Barça, son seguidos por cientos de millones de personas en los cinco continentes, lo que confiere a todo ello una dimensión global.
Quizá por ello, lo que suceda en instituciones como el propio Real Madrid, Barcelona, Milan, Bayern de Munich o Manchester United trasciende de lo meramente futbolístico. La imagen que debe ofrecerse debe encarnar la de los valores del deporte y no, como este año, la guerra de trincheras protagonizada por su ex entrenador, José Mourinho.