www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

crónica política

José Blanco, cada día más cerca del banquillo

sábado 08 de junio de 2013, 00:46h
Desde el punto de vista político, señalan los analistas consultados por este diario, la petición del juez José Ramón Soriano, el instructor del “caso Campeón”, ha dado un balón de oxígeno a un PP “sitiado por el PSOE y buena parte de la opinión pública por el ‘caso Bárcenas’ y que hasta el momento sólo ha podido estar a la defensiva”. De lo que no cabe la menor duda es que el Partido Popular va a tener un fin de semana mucho más tranquilo de lo que se esperaba y que las explicaciones van a tener que venir del PSOE, porque quien fuera ministro y número dos de Zapatero en el Partido Socialista, por cierto compañero de Gabinete del actual secretario general de esa formación política, Alfredo Pérez Rubalcaba, pueda sentarse en el banquillo de los acusados “tiene miga”, subrayan las fuentes consultadas.

En el fondo, como dice el refrán, es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio”, pero dicho esto, esta frase vale para unos y otros. Y no es precisamente un refrán pero alguien dijo una frase hace 2.000 años que parece estar más que vigente en este 2013 sobre el clima de corrupción política que vive este país y es que “quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra”, también para unos y para otros.
Desde luego, lo que está claro, es que el PSOE tiene un problema importante porque su ex número dos y ex ministro de Zapatero es más que probable que se acabe sentando en el banquillo de los acusados ante el Tribunal Supremo. Y aquí el PP, de momento le gana por la mano a los socialistas. No tiene a una persona con un currículo de José Blanco con petición de suplicatorio para que el Tribunal Supremo se la remita al Congreso de los Diputados con el fin de que pueda ser juzgado por un presunto delito de tráfico de influencias, aunque bien es cierto que el juez Soriano ha dejado a un lado el delito de prevaricación le que imputaba la Fiscalía al ex número dos del PSOE.

Pero este viernes no se ha quedado sólo en José Blanco y se han conocido los nombres de los nuevos componentes del Tribunal Constitucional, propuestos por el Consejo General del Poder Judicial y el Gobierno. Lo previsto en los nominados por el CGPJ, un conservador que entra por uno que sale y un progresista que entra por otro que sale. En este caso, Juan Antonio Xiol y Santiago Martínez Varas. Hasta hay todo normal, pero una vez más, como señalan los analistas políticos, la configuración ideológica del TC ha cambiado de nuevo por el Gobierno de turno, en este caso del PP, pero como ha pasado también con los Ejecutivos del PSOE.

El Consejo de Ministros ha nombrado este viernes a Enrique López, una decisión que puede sonar a anatema en el PSOE, y a Pedro González Trevijano como nuevos magistrados del Tribunal Constitucional, que, por cierto, no hay que asustarse, sustituyen a otros dos jueces, Manuel Aragón y Pablo Pérez Tremps, designados por el Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero.

¿El problema? “Muy claro”, señalan los analistas consultados por este diario, y por dos motivos, uno malo y otro peor, que al final se juntan. El malo es que los miembros del máximo organismo judicial de este país, si el Supremo así lo admite, sean elegidos por criterios políticos no es bueno. Bien es cierto que al final, lo peor es que las decisiones rápidas en el TC brillan por su ausencia, y ahora tiene una cantidad de recursos contra las medidas adoptadas por el Gobierno del PP que ya no se sabe si los dilucidarán estos nuevos magistrados o los que vengan no se sabe cuántos años más, como también va pasar con medidas recurridas en la época de José Luis Rodríguez Zapatero.

Para terminar esta crónica política. Como se dice en la calle, otro pin que se puede poner Artur Mas en la solapa. Mientras se desangra poco a poco con su apuesta independentista, que ya la está empezando a costar que por primera vez ERC le supere en las últimas encuestas publicadas, debido a que empieza a haber una parte de los votantes de CiU que no quieren saber nada de esos planes del presidente de la Generalitat, a Mas no se le ha ocurrido otra cosa que inventarse una jornadas para denunciar la persecución y y la represión de España sobre Cataluña desde 1714. Ahí es nada, como señalan los analistas políticos consultados por este diario, Mas, “el mismo que se va arrastrando ante el Gobierno central para poder gastar más, saltándose todos los límites de déficit público establecidos por la UE y por el Ejecutivo de Mariano Rajoy, todavía tiene el cuajo de convocar unas jornadas para denunciar la represión española. Ver para creer”.