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Nueva etapa en las negociaciones de paz

El Gobierno colombiano otorga un papel político a los terroristas de las FARC

martes 11 de junio de 2013, 09:34h
El diálogo de paz entre el Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), inician este martes en La Habana una nueva etapa dentro de las conversaciones, en donde se debatirá el espinoso asunto de la aspiración del grupo narcoterrorista de convertirse en un actor político dentro de la nacional colombiana.
El Gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC reanudarán este martes en La Habana sus diálogos de paz, en un nuevo ciclo que abrirá la discusión sobre la participación política del grupo guerrillero y en un escenario de controversia por los últimos eventos de tensión entre Colombia y Venezuela.

Gobierno y guerrilla vuelven a Cuba para su décima ronda negociadora, tras lograr el pasado 26 de mayo un acuerdo sobre la cuestión agraria, el primer punto de la agenda del proceso de paz y origen del largo conflicto colombiano.

En concreto, las partes convinieron las bases para llevar a cabo una reforma rural integral con un acuerdo que fue calificado de histórico dentro y fuera de Colombia, aunque ha recibido críticas del gremio ganadero del país sudamericano por considerarlo "desafortunado".

Tras cerrar el primer punto de la agenda, desde el Ejecutivo de Juan Manuel Santos y otras voces del sector político de ese país han insistido en que es necesario acelerar el proceso de conversaciones para concluir el proceso en noviembre próximo como máximo. "Ahora vienen las etapas contrarreloj de aquí a noviembre", dijo hace unos días el presidente del Senado colombiano, Roy Barreras.

De momento y a la espera de ver si las negociaciones ganan en agilidad una vez superado el tema agrario, la mesa de paz tiene por delante el reto del debate sobre la participación política que en la "hoja de ruta" del proceso se articula en tres ejes.

El primero de ellos son "los derechos y garantías para el ejercicio de la oposición política en general y en particular para los nuevos movimientos que surjan luego de la firma del acuerdo final (de paz)", así como el acceso a los medios de comunicación según reza en el documento marco suscrito por las dos partes para el funcionamiento del proceso.

Los otros dos temas de discusión serán los "mecanismos democráticos de participación ciudadana" y las medidas efectivas para promover mayor participación en la política nacional, regional y local de todos los sectores, incluyendo la población más vulnerable.

La nueva ronda negociadora se abre marcada por las recientes tensiones entre Venezuela y Colombia por la decisión de Juan Manuel Santos de recibir en Bogotá al opositor venezolano, Henrique Capriles.

Las FARC han expresado en estos días su malestar por la actitud de Santos, que califican de "provocación al proceso de paz". "La actitud de Santos desinfló el optimismo, la atmósfera favorable a la paz que se había logrado construir con tanto esfuerzo en La Habana. La cuestión se resume en el hecho de que si no fuera por Venezuela no tendría lugar el diálogo de paz de la capital cubana", según expresó la guerrilla el pasado viernes en un comunicado.

Venezuela actúa como país acompañante junto a Chile en las negociaciones de paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC, proceso en el que el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez fue una figura clave para intentar la solución dialogada al conflicto.

Por su parte, los gobiernos de Cuba y Noruega actúan como garantes del proceso. Como es habitual los diálogos de paz colombianos se reanudarán a primera hora de la mañana en el Palacio de Convenciones de La Habana.