Cupo vasco y navarro: Pere Navarro inoportuno, pero con razón
sábado 15 de junio de 2013, 08:06h
El líder de los socialistas catalanes, Pere Navarro, provocaba esta semana un nuevo incendio al pedir el fin del cupo vasco y navarro. Lo calificaba, además, de “privilegio” en detrimento del resto de comunidades autónomas, al tiempo que abogaba por una financiación “justa y objetiva”. Quizá debiera haberlo dicho en otro momento y planteado en el lugar apropiado. No obstante, tiene toda la razón. Navarra y Euskadi son dos comunidades autónomas financiadas, con un régimen económico más ventajoso que el resto. Es más, con las cifras en la mano, lo cierto es que Navarra y el País Vasco son dos regiones subvencionadas; y ello, a pesar de disfrutar de una renta muy superior a la media. Para que en España pudiera hablarse de solidaridad fiscal stricto sensu, habría que empezar, como dice Pere Navarro, por suprimir los privilegios de unas sobre otras.
Dicho esto, resulta llamativo el silencio de los nacionalistas catalanes a propósito de este tema. Les conviene callar. Por una parte, ellos piden algo parecido a lo que ya tienen vascos y navarros. Por otra, el “café para todos” que ahora plantea Pere Navarro es algo de lo que siempre han renegado desde CIU y Esquerra, por lo que tampoco les interesa participar de la ceremonia de la confusión en la que vive instalado el PSC últimamente. Un PSC que, dicho sea de paso, tarde se da cuenta de algo que no parecía importarles cuando, estando en el tripartito, hacía suyas las demandas de Esquerra en lo tocante a mayores privilegios fiscales para Cataluña.
Pachi López está en su papel al oponerse a Pere Navarro. No así Rubalcaba, quien cada día que pasa se ve más y más superado por los acontecimientos. A expensas de que el la conferencia donde los socialistas hablarán de federalismo y balanzas fiscales -el marco más idóneo para que Navarro exponga sus tesis-, sería muy clarificador que Ferraz se pronunciase sobre el tema de un modo inteligible. Aportaría algo de luz a un proyecto más que desnortado.