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Panorámica

Los jóvenes “indignados” de América Latina

viernes 05 de julio de 2013, 13:47h
Los ojos del mundo están puestos sobre Brasil en donde desde el pasado 10 de junio centenares de miles de personas han tomado las calles de las principales capitales del país, en reclamo de mejoras en las políticas y los servicios públicos. Un fenómeno que augura una ola de movimientos sociales en una región que pese a la eclosión de sus economías emergentes, su juventud se encuentra indignada.
¿América Latina se aproxima a su “primavera”? Eso es lo que se preguntan los analistas internacionales, que han observado en la región una tendencia de movimientos sociales, en su mayoría encabezado por estudiantes universitarios, sociedades civiles y partidos políticos independientes, que demandan una mejor distribución de las riquezas del estado para potenciar la educación, la sanidad y los servicios públicos. La santísima trinidad de las materias pendientes en las pocas transparentes administraciones latinoamericanas.

Las revueltas democráticas en Túnez, Egipto y el 15-M en España en 2011, sentaron un precedente en lo que son las movilizaciones sociales de la primera década del siglo XXI, más aún en una Latinoamérica en donde cerca de 255 millones de personas, el 42,9% de los usuarios a nivel mundial de Internet, se encuentran enganchados a las redes sociales. El artífice de ese fenómeno conocido como “los indignados”.

Las protestas que han tenido lugar en Brasil, país envidiado por algunos de sus vecinos, y cuya presidenta, Dilma Rousseff, hasta hace pocas semanas gozaba de un nivel de popularidad que le aseguraba el billete a la reelección; es hoy el epicentro de un fenómeno que puede alcanzar más temprano que tarde, su punto de ebullición.

La ola de manifestaciones en la principales capitales brasileñas, entre las que se incluye el corazón financiero de Suramérica, Sao Paulo, no sólo airea los trapos sucios de la sexta economía mundial, si no los de América Latina.



Lo de Brasil más que un fenómeno aislado producto de una indignación espontánea de los estudiantes, ONG y grupos de izquierda por el aumento de la tarifa del transporte,- medida posteriormente derogada-; es el espejo ampliado de una región, en donde el gasto público ha ido destinado a cuestiones más de forma que de fondo, como en este caso, la Copa del Mundo, los Juegos Olímpicos y a una campaña diplomática- publicitaria en verde-amarelo bajo el slogan de “Orden e progresso”.

Sin embargo, la potencia emergente no ha sido la primera en caer bajo los efectos de la “primavera latinoamericana”. Otros países ya se habían adelantado:

El “tango” del 8N

A un año de su reelección la creciente impopularidad de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, llegó a su clímax el 8 de noviembre de 2012, cuando centenares de miles de argentinos con cacerolas en mano y sin tintes partidistas, tomaron las calles de Buenos Aires y otras ciudades argentinas, para protestar contra la mandataria, que para ese momento mostraba intenciones de llevar a cabo una reforma constitucional que le permitiera un tercer mandato consecutivo.

La manifestación no sólo sirvió para mostrarle al mundo el desgaste del modelo “kirchnerista” y el descontento de un creciente sector de la sociedad argentina hacia el Gobierno. También sentó un precedente para movilizaciones futuras, como la que tuvo lugar el pasado mes de abril contra la reforma judicial.

Los indígenas bolivianos contra el “Jefe máximo”

La construcción de una carretera en el corazón del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sucre (TIPNIS) en Bolivia, fue el detonante para que en junio de 2012 la comunidad indígena del país andino se organizara para movilizarse en contra de la medida impulsada por el presidente, Evo Morales, el hermano aimara y “jefe de jefes”.

Lo que comenzó como una vigilia para defender sus tierras, terminó en una larga y concurrida marcha a pie que partió desde la localidad de Trinidad Bolivia hasta La Paz, y a la que se sumaron organizaciones civiles y ambientalistas, pese a los bloqueos de carreteras por parte de partidarios del Gobierno y a la represión policial.

Si bien antes de esta manifestación le antecedieron la protestas de los discapacitados, la del gremio médico y la de la Policía Nacional, la procesión por el TIPNIS, resultó ser la más simbólica de todas, ya que no sólo supuso un antes y un después en las relaciones de Morales con las comunidades indígenas; si no la confirmación de un declive en la popularidad del mandatario suramericano que aspira a un tercer mandato en 2014.



La “Pasionaria” de Chile

Las movilizaciones estudiantiles de mayo de 2011 en Chile, rompieron con esa imagen de democracia de ensueño muy poco habitual en las naciones latinoamericanas, pese a los antecedentes de las protestas de 2006.

Los altos costes de las matrículas universitarias, y una educación pública no del todo gratuita, volvieron a sacar masivamente a los jóvenes a la calle, que protagonizaron encierros en las universidades, huelgas de hambre, enfrentamientos con los carabineros e incluso la toma simbólica del Congreso.

Sin embargo las manifestaciones de 2011, tiene la peculiaridad que posee rostro de mujer. La exvicepresidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Camila Vallejo, la abanderada de las movilizaciones e icono de las sonadas protestas de ese año.

#YoSoy132

En plena campaña electoral para las presidenciales mexicanas de 2012, los estudiantes universitarios comenzaron una serie protestas para exigir el respeto a la libertad de expresión, la “democratización de los medios de comunicación” y manifestar su rechazo por la “imposición mediática” que le atribuían al aspirante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto.

Pero lo que arrancó como una iniciativa espontánea impulsada por las redes sociales, terminó siendo oficialmente el primer movimiento de indignados de América Latina.

#YoSoy132 hace alusión a la autoafiliación de sus participantes y simpatizantes, luego de que se divulgara por YouTube un vídeo en donde 131 estudiantes de la Universidad Iberoamericana, muestran sus credenciales académicas para desmentir las acusaciones del PRI y Verde Ecologista de México (PVEM) que cuestionaron que las protestas que tuvieron lugar en la “Ibero” aquel 11 de mayo de 2012 contra Peña Nieto, fueran obra de alumnos de la institución. 

La rebelión de los maestros

Ante la precaria situación de los maestros y las universidades públicas venezolanas, profesores y estudiantes han unido sus fuerzas, para reclamar al presidente Nicolás Maduro, mejoras presupuestarias y salariales.

Con marchas, encerronas y huelgas de hambre, alumnos y profesores, no sólo denuncia la grave situación de la Educación en Venezuela, si no la del país general; lo que incomodo a las autoridades que han aumentado la represión hacia los manifestantes, que han sido objeto de ataques por parte de grupos afines al gobierno, no han dudado en irrumpir en las Universidades con armas de fuego.

Sin embargo, esta no es la primera vez que los jóvenes venezolanos le plantan cara al Gobierno. Tan sólo en lo que va de año se tiene registradas 13 protestas estudiantiles, siendo las más llamativas la “lluvia de billetes devaluados”, como respuesta a las medidas económicas anunciadas en abril por el Ejecutivo de Maduro; las fuentes teñidas de rojo para denunciar la violencia que vive el país o las clases magistrales de los maestros a pie de calle.