El Partido Popular ha tomado las riendas de su labor de oposición tras un receso que se remonta a la jornada electoral del 9 de marzo. Inmersos en un periodo de reflexión, a las puertas del Congreso de Valencia, y una vez firmada lo que algunos han venido a denominar “La Paz del Dos de Mayo” entre Mariano Rajoy y Esperanza Aguirre, los de Génova han comenzado a valorar algunas de las actuaciones del Gobierno de Zapatero.
Las labores diplomáticas llevadas a cabo por el Ejecutivo socialista en el secuestro del atunero Playa de Bakio acaecido la semana pasada en Somalia se han llevado las primeras críticas de los populares. Desde los escaños de la oposición, el portavoz de Exteriores, Gustavo de Arístegui, ha pedido a Rodríguez Zapatero explicaciones sobre el rescate, a pesar de la presencia de una fragata de la Armada española enviada por el Gobierno y que no llegó a intervenir.

En la próxima sesión parlamentaria, a mediados de mayo, Mariano Rajoy exigirá a Zapatero que aclare el nombramiento de Javier Taguas como presidente de la patronal de las grandes constructoras. El dirigente gallego considera “inaceptable y poco serio” que el ex director de la oficina económica del presidente del Gobierno presida este organismo.
Por otro lado, Soraya Sáenz de Santamaría se estrenará en la tribuna de la Cámara Baja con una batería de preguntas sobre la eficacia de las medidas económicas para reducir el progresivo aumento del paro, el incremento del precio de las hipotecas, y por tanto, la pérdida de poder adquisitivo de los españoles. No en vano, antes que la portavoz, el extremeño Carlos Floriano y el ex ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ya se enfrentaron al Gobierno exigiendo políticas firmes en materia de agua y de Economía en la primera sesión parlamentaria.

Con la oposición en marcha desde la carrera de San Jerónimo -a pesar del propósito de los populares de alcanzar políticas de consenso en las importantes cuestiones de Estado-, Rajoy –adelantan fuentes de Génova- ultima por otra parte los nombres de quienes ocuparan probablemente dos Vicesecretarías así como el puesto de la Secretaría del partido. Al parecer, el presidente del PP quiere que la labor más crítica se lleve desde la sede de Génova, y para ello, ha puesto sus ojos en González Pons, Michavila, Pío García Escudero y María Dolores de Cospedal entre otros. El destino de Alberto Ruiz-Gallardón aún está por despejar.