El Negocio de los Sindicatos
martes 16 de julio de 2013, 20:14h
Muchos nos quejamos de la financiación pública que reciben los sindicatos, pero nos olvidamos que lo realmente grave en la financiación “pública” que reciben vía expedientes de regulación de empleo (EREs).
La única empresa que en los años 2010, 2011 y 2012 ha obtenido crecientes beneficios de forma desorbitada son los sindicatos. Se estima que de forma “publica” ha logrado obtener 240 millones de euros en estos años.
¿A qué me refiero con financiación “pública”? A las comisiones que reciben los sindicatos a través de los EREs. A cada trabajador no afiliado a un sindicato, se le cobra entre 100 y 400 euros por asesoría jurídica. No sólo eso, sino que también les cobran entre un 10-15% sobre la indemnización superior a los 20 días por año trabajado.
Por todo lo anterior me rondan tres ideas en mi cabeza, la primera hace referencia a que es muy relativo el hecho de estar o no estar afiliado a un sindicato, ya que de forma indirecta todos los españoles pagamos nuestra “cuota” sindical a través de la financiación pública que reciben anualmente. Por ello, no parece muy justo que se discrimina a los afectados de un ERE por estar o no estar afiliado, ya que pagan de una u otra forma su cuota (vía impuestos).
En segundo lugar, no me parece transparente la forma de financiación de los sindicatos, ya que los trabajadores afectados por un ERE no saben que comisiones se les está cobrando desde los sindicatos. Habría que ser transparentes e indicar lo que se cobra por las gestiones realizadas en un expediente de regulación de empleo, y no vender la labor sindical como un trabajo desinteresado y social.
En último lugar indicar el conflicto de intereses que surge a los sindicatos con esta situación, ya que los sindicatos cobran por cada trabajador despedido de un ERE, algo que puede desalentarles a la hora de negociar la reducción del número de despedidos finales por una regulación de empleo. Se han dado casos, en los que la negociación de los sindicatos ha aumentado el número de despedidos de un ERE, como por ejemplo, en el de Telefónica.
Como podemos ver, las empresas con un ERE no sólo tienen que pagar a los trabajadores una indemnización sino que también tienen que pagar suculentas comisiones a los sindicatos, algo que supone un duro lastre para las empresas con problemas de solvencia y liquidez.
Hay sentencias judiciales que animan al optimismo, ya que han limitado las comisiones a percibir por parte de los sindicatos a un 4-6% sobre la indemnización superior a los 20 días trabajados por año, a lo que trabajadores no afiliados al sindicato se refiere.
Por todo ello, desde aquí no sólo apelar a la no financiación de los sindicatos con subvenciones públicas sino que también pedir una mayor transparencia de sus cuentas, especialmente a sus formas de financiación vía comisiones y un mayor control de las comisiones que reciben en los expedientes de regulación de empleo.