RESEÑA
Hilary Mantel: Una reina en el estrado
domingo 21 de julio de 2013, 13:17h
Hilary Mantel: Una reina en el estrado. Traducción de José Manuel Álvarez Flórez. Destino. Barcelona, 2013. 491 páginas. 20,90 €. Libro electrónico: 10,99 €
Ana Bolena, por la gracia de Dios y por su matrimonio con Enrique VIII Reina de Inglaterra. Sin duda, un matrimonio polémico en sus inicios y dramático en su final. En sus inicios por la desobediencia hacia el Papa que supuso el divorcio de Enrique de su primera mujer, Catalina, hija de los mismísimos Reyes Católicos. A día de hoy, con la vigencia de la iglesia anglicana, seguimos siendo testigos de aquel desencuentro entre Roma y el Vaticano.Y como lo que mal empieza mal acaba, la disolución del matrimonio del Rey con Ana Bolena se producirá mediante un certero mandoble que separa la cabeza de la Reina de su cuerpo arrodillado.
Como otros tantos acontecimientos históricos, el segundo matrimonio de Enrique VIII ha tenido una cantidad ingente de producción literaria, pero si hay algo que distingue especialmente a esta obra de Hilary Mantel: es que a esta pasión de historia marital con transcendencia política de gran calado, la acompaña con el desarrollo de otro personaje como es Thomas Cromwell. Como bien se remarca en la novela los orígenes de Cromwell no han estado claros en ningún momento, pero lo que si que es cierto es que ascendió en la Corte inglesa. Político implacable con sus enemigos, inteligente, cruel, temido y odiado a partes iguales, contará con el apoyo real hasta que haga algo muy humano, equivocarse, pero no en cualquier asunto, sino urdiendo un nuevo matrimonio para Enrique. Un error tan personal, unido a una ingente cantidad de enemigos, le llevará a perder la cabeza, hecho éste que podría considerarse deporte nacional bajo el reinado de Enrique VIII.
Una reina en el estrado es, por cuestiones de rigor histórico, una obra coral, de ahí el muy necesario índice de personajes con el que cuenta. Pero dentro de este coro de cortesanos, políticos y aspirantes al trono de Inglaterra, las voces de Cromwell, Ana Bolena y Enrique VIII son los solistas que destacan por encima del resto. Un rey obsesionado por su descendencia, implacable en el momento que toma una decisión y que muestra arrepentimiento interno por los errores del pasado que reconoce. Ana Bolena que colma las expectativas de su padre, Thomas, consiguiendo que su bella hija sea coronada, con todas las consecuencias de índole económico y de influencias que tendrá, hasta su caída en desgracia. Ana conoce bien al Rey, sabe de su pasión desmesurada por las mujeres y de la necesidad de darle un heredero varón al trono inglés, y como buena madre, ante la imposibilidad de dar un vástago masculino, luchara porque su hija sea la heredera. Pero no se centrará únicamente en tareas de madre y esposa: su participación en cuestiones políticas será tan intensa que Cromwell y ella serán enemigos declarados, lo cual pondrá mucho más fácil, a nivel moral, que el primer ministro urda un proceso que acabe con la cabeza de la Reina rodando por el cadalso cumpliendo un doble objetivo, solucionar un problema al Rey y eliminar un poderoso enemigo suyo.
Por ultimo, cabe destacar el vivaz estilo narrativo de Hilary Mantel, tan necesario en estas novelas históricas. No hay lugar al aburrimiento ni al estancamiento de la narración, ágiles transiciones que facilitan el seguimiento de un acontecimiento del que, aunque sabemos el desenlace, siempre queda la tensión que el lector se autogenera pensando en el irreal caso de que en el último momento la Reina no tenga que subir al cadalso y su cabeza se salve de la acción certera del verdugo.
Por Jorge Pato García