Por una correcta investigación del accidente ferroviario
martes 30 de julio de 2013, 08:18h
Ayer por la tarde se celebraba en la catedral de Santiago de Compostela el funeral por las víctimas del accidente de tren. En una atmósfera de inmenso respeto y dolor, la actitud de la clase política esta vez sí estuvo a la altura de las circunstancias, por lo demás sumamente dramáticas. El tráfico ferroviario ya está restablecido y hoy se conocerá el contenido de las cajas negras. De cualquier modo, y con independencia del resultado final de la investigación, todo apunta a que fue un exceso de velocidad del maquinista lo que causó la tragedia.
Una tragedia, por otra parte, carente hasta la fecha de elementos externos y poco deseables. No parece haber nada más –pero tampoco nada menos- que un error humano detrás del accidente ferroviario, ya que el trazado, las señales y el propio tren -que esa misma mañana había sido sometido a una revisión- estaban en buenas condiciones. Así las cosas, resulta excesiva la petición del líder de Izquierda Unida, Cayo Lara, de pedir una comisión de investigación parlamentaria. No hay, de momento, responsabilidad política alguna que depurar, y además, la investigación de los técnicos sigue su curso. Que peritos y expertos hagan su trabajo y, una vez esté listo el informe final, que se de a conocer con luz y taquígrafos. Antes de eso, conviene evitar todo tipo de interferencias, sobre todo políticas.