La crisis económica ha llegado, y nos golpea con fuerza. Lo que producimos vale mucho menos, y en pura lógica económica, en un mercado libre, ello debería llevar a que los sueldos caigan de forma acompasada. Nosotros no. Nosotros hemos elegido un modelo distinto, que muy poco tiene que ver con el mercado. Los sueldos se mantienen, incluso suben, pero mandamos a millones de empleados al paro.
El INE no ofrece los datos sintéticos de 2007, el año en el que comienza la crisis económica, pero sí
los de 2006, último que está por completo en el boom económico. Nos valen para comparar la situación en plena crisis en relación con la época de prosperidad; falsa prosperidad, a todas luces.
Vayamos, pues. El sueldo medio en 2006 era de 19.608,88 euros, el mediano de 15.760,46 y el salario más común (lo que en estadística se llama la moda), de 14.466,46 euros.
Los datos de 2011, último año para el que hay datos, son de un salario medio de 22.899, mientras que el salario mediano es de 19.287,24, y el más común es de 15.500.
Claramente han subido, pero ¿cuánto? Y, en cualquier caso, los precios también han subido, de modo que lo importante es saber si lo han hecho en términos reales, o no. De diciembre de 2006 a diciembre de 2011, los precios (IPC general) han subido un 12,347 por ciento. Mientras, el salario medio ha subido un 16,353 por ciento, es decir, que en términos reales, el salario medio ha subido cuatro puntos durante la crisis.
En realidad, más significativo, mucho más significativo que el sueldo medio es el sueldo mediano. Éste es el que deja al mismo número de trabajadores que ganan más que al que ganan menos. En realidad, si no sabemos de estadística, es lo que intuitivamente pensaríamos que es el sueldo medio. Porque tiene en cuenta a todos los individuos por igual. El sueldo medio es menos representativo, porque cuenta más a quien más renta genera. Es decir, que cuenta el doble a un trabajador que gane 40.000, que a otro que gane 20.000. Pues el sueldo mediano ha subido en estos años un 22,377 por ciento, lo cual quiere decir que ese sueldo mediano, más representativo, ha subido 10 puntos.
Las variaciones en la moda tienen que ser, forzosamente, menores. Y lo son: del 7,144 por ciento. Existe la tentación de pensar que los que menos ganan han perdido poder adquisitivo, frente al trabajador medio. Y podría ser el caso. Pero no debemos olvidar que los trabajadores no están atados a su primera remuneración, sino que van desplazándose de las más bajas a algún punto más alto a lo largo de su carrera profesional. Y que, en realidad, las diferencias de renta son diferencias de edad. Y que por eso la desigualdad de los salarios es mayor en los Estados Unidos, porque allí se progresa más que aquí.
Pero volvamos a España. Nos vamos a ir a la encuesta anual del coste laboral, que es distinta de la anterior, pero que arroja un dato parecido: el de los costes laborales salariales. Ha salido este lunes, y tiene la ventaja de que sus datos alcanzan al año pasado,
a 2012. Los vamos a comparar con los
datos de 2007, y también con la inflación entre estos dos años. ¿Qué resultado arrojan?
El coste total por trabajador fue en 2007 de 27.406,09 euros, mientras que en 2012 fue de 30.905,55 euros. Un aumento del 12,769por ciento. El coste salarial fue en 2007 de 20.157,89 euros, mientras que en 2012 fue de 22.635,56 euros, un incremento del 12,291 por ciento. Mientras, entre diciembre de uno y otro año, los precios subieron un 10,888 por ciento. Es decir, que medida así la evolución de los salarios, y en un plazo de tiempo más cercano y más real, los salarios han subido apenas punto y medio en lo que va de crisis.
Ah, pero no olvidemos que entre el último trimestre de 2006 y el último de 2011 aumentó el paro en 3.463.000 trabajadores. Y que entre finales de 2007 y finales de 2012, para seguir con la comparación, el paro aumentó en 4.037.500. Eso es lo que hemos pagado.