El aborto de Frida, vigente
miércoles 07 de agosto de 2013, 20:29h
Si doloroso es el parto, seguramente más lo es el aborto.
La pequeña Frida Kalho a sus 25 años -siete después el accidente del tranvía- y dos después de casarse con Diego Rivera, sufre a los cinco meses de embarazo, un aborto.... Del pequeño Diego, según ella lo imagino.
Cuando para todos en el hospital de Detroit era fiesta -4 de julio, Día de la Independencia en ese país-, para la pareja de artistas mexicanos era de un dolor inconsolable. Ellos se atuvieron a que la ciencia norteamericana le permitiría a la pintora tener el hijo que la secuela del accidente le negaba en su país.
La profunda impresión de la impotencia de ser madre se refleja en el mural alusivo: http://www.fridakahlofans.com/c0090x.htm pintado por ella en el resto de su estancia en Motorcity.
Diego por su parte, dedica meses para elaborar los borradores y luego construir los doce murales que representan las industrias de la ciudad, señaladamente, la automotriz. Doce murales con la técnica de frescos están alojados en el Instituto de Artes de Detroit y fueron patrocinados por Henry Ford; son de los pocos que se conservan en ese país ya que los pintados en Nueva York fueron destruidos por el fanatismo anti socialista.
En mis días de Cónsul de México en esa ciudad, asistí innumerables veces a admirarlos. A veces en compañía de visitantes con ese propósito o viajeros de nuestro país para satisfacer sus inquietudes culturales. Otras con especialistas que contribuían con sus explicaciones y estudios a profundizar en su conocimiento.
Ahora, estos murales pintados en la otrora orgullosa capital del automóvil, están en riesgo.
La ciudad de Detroit se ha declarado en bancarrota. Esto, después de décadas de malos manejos administrativos por sus autoridades municipales; agobiada por un sui géneris proceso de despoblación - pasó de 2.5 millones de habitantes a 600 mil en cuatro décadas-, así como a la pérdida de impulso de la industria automotriz, antes concentrada en esta región del llamado rush belt.
Los bienes culturales alojados en el DÍA - Instituto de Artes-, si bien estrictamente no son propiedad de la ciudad, pudieran ser vistos por los acreedores de las deudas de la ciudad como un recurso para saldarlas; es decir, hay personas que están pensando en rematar los murales de Diego para pagar las deudas de la ciudad de Detroit.
Lamentable sería que en la ciudad donde se dio el aborto de Frida, aborte también esa valiosa contribución del muralismo mexicano a la cultura norteamericana. Valdría la pena escuchar a las autoridades diplomáticas mexicanas -SRE- y a las del mundo de la cultura -CONACULTA-.
Antonio Meza, Director del Instituto Ortega y Gasset México y Ex Cónsul de México en Detroit