MADRID, DE LA CALMA A LA HISTERIA
viernes 16 de agosto de 2013, 11:52h
El Madrid de ayer, 15 de agosto, y el Madrid de hoy, 16, disfruta de la calma del estiaje, aunque nada tiene que ver con el de hace 50 años, pues la vida de la ciudad no se ha paralizado, el tráfico es considerable aunque no esté congestionado y una buena parte de los establecimientos permanecen abiertos.
Lo que acentúa la calma es la ausencia de manifestaciones. En el año 2012 la capital de España padeció 3.419 manifestaciones que costaron a los contribuyentes en seguridad y limpieza cerca de 4 millones de euros, sin contabilizar el hecho de que los gastos de esas manifestaciones, cuando están organizadas por sindicatos o partidos políticos se financian al 90% con dinero público.
En este año 2013 se han producido en el primer semestre 1.751 manifestaciones más que en el primer semestre de 2012. Se han rozado las 3.000 manifestaciones, 2.933 para ser exactos, es decir 17 al día. Por culpa de semejante despropósito, Madrid se ha convertido, en proporción considerable, en una ciudad insufrible.
Por otra parte la repercusión de horas de trabajo perdidas en atascos está sin contabilizar. Parece claro que no se puede continuar así y que, acatando el mandato constitucional de la libertad de manifestación, habrá que señalar unas zonas determinadas para ejercitar ese derecho devolviendo a los madrileños otro derecho que han perdido: el de trabajar con normalidad. Ni la alcaldesa de Madrid ni el presidente de la Comunidad ni el presidente del Gobierno pueden permanecer impasibles ante un atropello que perjudica diariamente a decenas de millares de madrileños.
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de la Real Academia Española
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