www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

El PSOE ante las finanzas del PP

sábado 17 de agosto de 2013, 09:04h
Lleva parte de razón la oposición política al Gobierno, encabezada por el grupo parlamentario del PSOE, al señalar que las sucesivas declaraciones en la Audiencia Nacional de los últimos secretarios generales del Partido Popular, Francisco Álvarez-Cascos, Javier Arenas y María Dolores de Cospedal, contienen un alto grado de evasivas, omisiones, olvidos y calculadas negativas que pudieran estar eludiendo una información completa y real sobre la auténtica contabilidad de su formación política. Nada de lo declarado hasta hoy arroja luz que aclare la procedencia de la formidable y opaca fortuna que el ex-tesorero del partido, Luis Bárcenas, acumuló de modo tan misterioso y ocultó en lugares remotos, fiscalmente hablando.
Harían mal los dirigentes del PP en seguir una estrategia que tenga como único objetivo librarse de una condena judicial, sin dar una explicación a fondo de la gestión de las finanzas de Génova y sin proponer una respuesta política que afronte de raíz el principal motivo de corrupción sufrido por nuestro país: el actual sistema de financiación tanto de los partidos políticos como de las centrales sindicales.
Un grave error que se repite en la línea seguida hasta el momento por el PSOE, y tras él por la mayoría de la oposición parlamentaria. Las directrices marcadas reflejan con nitidez que el caso Luis Bárcenas les interesa solo en la medida que pueda laminar, y, en lo posible, hacer caer, al Ejecutivo de Mariano Rajoy. No se percibe en organizaciones como el PSOE o IU más que un ansia por el acoso y derribo de un Gobierno que recibió el respaldo de una mayoría absoluta no hace demasiados meses. La consigna es cobrarse la pieza de Rajoy antes de que se acabe la legislatura y antes de que su gestión pudiera dar paso a una recuperación económica que le devolviera la popularidad.
Los altos cargos del PP y Mariano Rajoy, llegado el caso, deberán asumir responsabilidades políticas con dimisiones o no, según la dirección que tomen las investigaciones en curso. Pero no es admisible que ese sea el único objetivo, olvidándose -como ha sucedido hasta ahora-, de enfrentarse a la base última de la corrupción y darle una inmediata solución con vistas al futuro. De triunfar la estrategia de la oposición, nos hallaríamos ante una reedición de aquel célebre apotegma de Tomasi di Lampedusa: “Cambiar todo para que todo siga igual”.
La experiencia cotidiana del conjunto de la ciudadanía sabe que la Ley de Financiación de Partidos ha originado unas cuentas opacas e incontroladas, situación que afecta hoy a prácticamente todo el sistema político español. Es imperioso abrir en canal ese modo de gestionar las organizaciones sindicales y políticas, y replantearlo de cuajo. Más allá de las vicisitudes personales, la salud de las instituciones democráticas depende de una negoción entre Gobierno y oposición que asuma responsabilidades, cauterice desde la raíz esta lacra y diseñe un sistema de financiación abierto y transparente.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.