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RESEÑA

Earl Connee y Theodore Sider: Acertijos de la existencia. Un paseo guiado por la metafísica

domingo 25 de agosto de 2013, 15:29h
Earl Connee y Theodore Sider: Acertijos de la existencia. Un paseo guiado por la metafísica. Traducción de Saray Ayala López. Alianza. Madrid. 2013. 312 páginas. 10,50 €
Si hubiera que expresar con una frase la impresión que produce el peculiar estatus de esta obra, ésta podría ser: “¡Ah, la ciencia, qué cosa tan importante!” (aun a pesar de que el libro versa sobre una colección de problemas metafísicos).

En su sentido primigenio, la filosofía fue siempre política, o moral, y para fundamentar su investigación -more rationale- sobre la cuestión del Bien sumo (ético-político) tuvo que darse un paseo de mil años en torno al saber sobre las condiciones de la existencia humana; un paseo que se llamaba metafísica. La ruta era tan larga, y fatigosa, que pronto la filosofía fue encomendando etapas y cargamentos de la misma a la ciencia, que había emprendido un camino paralelo (pero que se bifurcaba en cierto momento rumbo a las estrellas).

En el siglo XXI, la filosofía conserva intacta su naturaleza ético-política, pero ahora busca su fuente de alimento conceptual en el desarrollo de la teoría crítica social y en las disciplinas sociales y humanísticas del campo científico. En la firmeza y exclusividad de sus propósitos se cifran las claves de su prestigio. Tanto es así que en la actualidad el capitalismo ha echado el ojo a esa ingente y prestigiosa fuente de recursos cognoscitivos y trata de incautárselos mediante estrategias comerciales centradas en los instrumentales y acomodaticios breviarios de autoayuda (que ayuden o no, lo que sí hacen es limar hasta la raíz todas las intenciones críticas de la filosofía). La obra que examinamos no escapa seguramente a esa tendencia a usar el renombre propio de la filosofía como producto bibliográfico de divulgación, particularmente en la venerable memoria que la metafísica aún proyecta sobre las incertidumbres de nuestro tiempo.

Sin embargo, en lugar de echar mano de elementos espurios de los mensajes pseudocientíficos, el libro procura basarse en pasajes avalados de las teorías científicas de la Naturaleza y en procedimientos típicos de la “escolástica norteamericana” de la filosofía analítica. Por tanto, se trata de una obra un tanto excéntrica: los autores tratan de enhebrar un solucionario lógico-formal de problemas metafísicos, desde una perspectiva que ellos no dudan en adscribir a la filosofía clásica, puesta al día en complicidad con la ciencia contemporánea.

Pero cuando la filosofía moderna ha reflexionado sobre sí misma ha emprendido proyectos de infinita más envergadura: la vía transcendental (Kant), la histórico-fenomenológica (Hegel) o la existencialista-hermenéutica (Heidegger). Al estudiar estos sistemas históricos aprendemos el largo trecho que media entre el mero cultivo de las técnicas lógicas del entendimiento y la fundamentación de la razón práctica, (imprescindible para poner en cuestión, racionalmente, un mundo estrechamente interconectado en la lógica monetaria y en la de los algoritmos de los diversos softwares que controlan nuestra vida; pero un mundo abandonado a su facticidad antihumana). Los autores suprimen esta distancia crítica y reflexiva para ofrecernos su versión de bolsillo de la temática filosófica como simple sistema de destreza lógica del pensamiento.

En cierto modo, este volumen se asemejaría a un variopinto y exigente conglomerado de notas a pie de página a la Dialéctica trascendental kantiana (ya saben, la luminosa crítica a la Metafísica que Kant desarrolla en la Crítica de la Razón Pura). Sin embargo, los autores jamás mencionan a Kant ni lo toman por referencia alguna. Este texto solo parece querer cuentas con la filosofía anglosajona. Un librito más bien aburridillo, por tanto.

Por José Antonio González
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