La guerra es de fascistas, comunistas y memos
jueves 05 de septiembre de 2013, 15:45h
Las guerras de la Historia siempre han tenido al frente a un fascista o a un comunista. Hitler y Stalin son los últimos ejemplos más repugnantes. Pero ya Mao arrasó con las libertades de los chinos. El dictador de Corea del Norte, los vikingos, los musulmanes, los franceses al invadir España, siempre tuvieron al frente a un sátrapa.
La guerra no soluciona nada. Destroza, mata, arrasa a la población civil y al patrimonio del país ocupado. Ahora Obama está en la disyuntiva de atacar Siria. Los ejemplos de Irak y Afganistán deberían frenar sus ímpetus bélicos. Son dos países que han derribado a dos dictadores, pero que viven entre bombas y muertos. Y se justifican entre montones de cadáveres y dinamitas. Los éxitos de los americanos. Que últimaente no dan una. Desde Vietnam, Irán…
Es un error. La guerra es lo último que debe aplicarse. Para eso están los servicios secretos, la diplomacia y la CIA.
Decir que la guerra es la solución es el mayor de los dislates de los que se creen analistas internacionales. Y el más cruel. La sociedad civil sufrirá en sus carnes los bombardeos americanos y el Oriente Medio se convertirá en un polvorín con consecuencias imprevisibles. No seamos memos.
No a la guerra. Nunca la guerra. Y el orgullo y la soberbia de los belicistas que se los coman con patatas. La paz es la solución. El diálogo y la diplomacia el único camino. El fascismo se acabó con Hitler y el totalitarismo con Stalin. Hay que aprender de la Historia y no ser tan demagogo.