La operación del Rey
martes 24 de septiembre de 2013, 22:14h
Don Juan Carlos era sometido ayer a una intervención quirúrgica en una clínica privada de Madrid. Semejante hecho ha provocado una polémica tan estéril como inoportuna: tanto PSOE como Izquierda Unida criticaban que el Rey no hubiese acudido a un hospital público, aunque habrán hecho lo propio si se hubiese hecho en la sanidad pública. Hiciese lo que hiciese, el monarca iba a ser reprobado. Los motivos que han movido a Don Juan Carlos a operarse en una clínica privada son de todo punto razonables, amen de ser una decisión eminentemente personal. Están fuera de lugar, pues, los ejercicios de demagogia y cursilería protagonizados tanto por Alfredo Pérez Rubalcaba como por Cayo Lara. ¿Qué los hospitales públicos son los de todos? –dice el señor Rubalcaba. Si, pero la enfermedad es privativa y el médico en el cual uno confía también es personal.
El PSOE iba más allá y pedía una ley orgánica que regulase aspectos del Título II de la Constitución, el referido a la Corona. Una nueva muestra de oportunismo demagógico, por cuanto legislar en caliente sobre un particular que no urge en absoluto carece de sentido. Si realmente hubiese una demanda social al respecto, y sin prisas, sí podría esbozarse una regulación sobre los consortes, para evitar situaciones como la de Iñaki Urdangarín, o sobre cuestiones relativas a la sucesión. Ni es el caso ni hay nada mínimamente relevante en el debate artificioso provocado por PSOE e Izquierda Unida.